Me di cuenta que las personas todo el tiempo parecen estar bien hasta que tienes una conversación profunda con ellos. Solo así, te das cuenta de que estamos en una generación triste de personas luchando por sobrevivir a través de caras sonrientes y fotos bonitas.
Cuando eliges pareja, también eliges rutinas. Eliges si se madruga o se trasnocha, si se vive con calma o con ansiedad, eliges si se conversa o se evade. El amor no es solo conexión, es compartir valores, ritmo y visión. Es elegirse cada día, incluso cuando la magia ya no alcanza
algo que he aprendido en las pocas sesiones que llevo de terapia es que el mayor acto de amor propio que podemos hacer es trabajar en nuestra salud mental