Estimados @LuisCaputoAR y @ARCA_informa: de onda, aflojen un poco el pie del acelerador con estas medidas.
La presión que están soportando las pymes y los pequeños y medianos contribuyentes es asfixiante. El nivel de requerimientos, fiscalizaciones, intimaciones, ejecuciones y embargos se volvió desproporcionado.
A eso se suman multas carísimas, ejecuciones casi inmediatas, regímenes de retención y percepción que llevan años sin una actualización razonable y pedidos de información extensísimos sobre datos que, en muchos casos, el propio Fisco ya tiene.
También hay cada vez más trabas para obtener devoluciones de percepciones o certificados de no retención, mientras que los planes de pago ofrecen pocas facilidades reales y contemplan condiciones de caducidad excesivamente severas y poco flexibles.
Ni hablar de los bloqueos de CUIT por cambios de domicilio, que pueden impedir presentar declaraciones juradas y luego derivar en multas impagables por incumplimientos que el propio bloqueo contribuyó a generar.
Todos queremos que al país le vaya bien. Pero es muy difícil que a las pymes, a los profesionales, a los comerciantes y a los argentinos de a pie les vaya bien con un fisco que, en lugar de facilitar el cumplimiento, termina asfixiando a quienes trabajan, producen e intentan mantenerse al día.
Como siempre, a disposición para seguir contribuyendo a una Argentina mejor.