My friend Charlie Kirk was the best of America. A self-made man, a young husband and father, and a patriot, he was relentlessly positive about the future. He dedicated his life to making a difference with young people, drawing huge crowds everywhere he went. He was open to ideas and willing to debate anyone. That good-natured openness is what got him killed by an intolerant lunatic. Charlie was winning the debate, and for that, he had to be silenced, permanently. Our thoughts and prayers are with his wife Erika and his family.
Mataron a Miguel Uribe Turbay candidato presidencial de derecha y senador en Colombia a plena luz del día, lo mismo hoy con Charlie Kirk por hablar en contra de las ideas woke, el comunismo, el lobby LGBT y los terroristas de Hamas. Los comunistas no son adversarios son ENEMIGOS.
The LEFT says praying doesn’t work… they say it is useless, time to prove them wrong. Pray for Charlie Kirk and his beautiful children and wife 🙏
With Jesus on our side, anything is possible
En un mundo donde los informadores se reparten camisetas como en un partido de fútbol, resulta casi obsceno que alguien no se vista de rojo, azul, morado o verde. Porque, claro, si criticas a Sánchez debes ser del PP; si cuestionas a Milei, kirchnerista; si te burlas de Vox, automáticamente comunista. Así funciona la lógica binaria del rebaño mediático: o conmigo o contra mí. Y ahí está la ironía: los que se llaman “periodistas” ya no informan, militan. Unos con carné, otros con sobre. El espectáculo es tan patético que ver a una voz independiente resulta más provocador que un mitin. Yo no pertenezco a ninguna trinchera porque sé que detrás del telón se abrazan todos mientras fingen odiarse. Esa es la farsa: convertir el periodismo en propaganda tribal. Y sí, es incómodo. Porque a los que no servimos al amo nos prefieren callados.