@bacano_andres@ZuluagaCamila@BluRadioCo por eso dejé de oír el espacio de @ZuluagaCamila dejo la imparcialidad periodística hace tiempo. Que pena decirlo pero es agotador oírla a ella y sus compañeras. Espero no me traten de misógino por manifestarlo.
@PalomaValenciaL@ABDELAESPRIELLA Los dos son los máximos responsables en la división o en la unión del país. La historia los juzgará por sus acciones después del 31 de Mayo. Entre tanto fijen su mirada en el país y dejen de lado la pelea. C/U tiene seguidores que no pueden controlar al 100%
¿Cómo les pareció la actitud de Abelardo De La Espriella con Malú en la entrevista de Noticias Caracol?
❤️ Fue grosero y se equivocó.
🔄 Lo hizo bien, estuvo firme.
@TraductorTeAma Hay gente que trabaja para lograr sus objetivos de vida…otros simplemente tienen como objetivo ser parásitos en sus casas y del Estado.
📍APUNTE
○ La oposición pasó años creyendo que la moderación era una estrategia. En realidad era miedo. Miedo a incomodar periodistas, académicos y administradores del buen gusto político bogotano. Mientras la derecha pedía disculpas por existir, Gustavo Petro conquistaba el poder.
Muchos de los que hoy se declaran horrorizados con el deterioro institucional dedicaron demasiado tiempo a explicar que el verdadero peligro era “la polarización”. Traducido al español: oponerse con demasiada firmeza a Petro era considerado de mala educación.
Así se construyó la ficción del “centro virtuoso”: un espacio político obsesionado con parecer equilibrado incluso frente a los excesos del petrismo. Había que bajar el tono, moderar el lenguaje y condenar con más fuerza a quienes advertían el riesgo que al riesgo mismo.
El resultado está a la vista.
Por eso Abelardo de la Espriella produce tanta irritación. No habla como una oposición acomplejada. No pide autorización cultural para defender autoridad, seguridad, autoridad, libre empresa y orden institucional. Y sobre todo no parece interesado en la aprobación de quienes ayudaron a normalizar el petrismo mientras se presentaban como árbitros morales de la democracia.
Eso es lo que realmente incomoda.
No es solo un outsider. Colombia fabrica outsiders en serie. Lo que altera a ciertos sectores es otra cosa: Abelardo rompe el viejo reflejo defensivo de una derecha cobarde entrenada para hablar en voz baja y justificarse permanentemente ante un establecimiento que jamás la aceptará del todo.
La elección de 2026 no será únicamente contra la izquierda. Será también contra la vieja oposición domesticada que confundió moderación con debilidad y prudencia con cobardía.
Porque mientras unos todavía buscan aprobación, "pa'lomismo" otros entendieron que el poder no se disputa pidiendo permiso.
@NOOLVIDAR11@Ingenie32287540 Cuando le metes al Chavo pasa a ser burla y se pierde el contexto del peligro q puede ser para el país tener una Vice que no se defiende leyendo, por los goles que le pueden meter. Si con Francia M fue duro..imagínate con esta Sra.