“Solo los buenos quieren mejorar, por eso son buenos”. Nick Faldo
Los buenos no pierden el tiempo en quejarse y lamentarse, en juzgar(se) y compadecerse, no buscan culpables ni excusas, no se angustian ni se desesperan y, desde luego, no se rinden.
Deciden enfocar toda su energía, atención y esfuerzo en aprender de cada experiencia y en elegir el siguiente paso para seguir avanzando, porque saben que la vida favorece a quienes confían en ella y la afrontan con coraje.
La fortaleza mental de un deportista se mide por el tiempo que tarda en recuperarse de un error, una derrota, un fracaso o una adversidad.
La persona mentalmente entrenada lo hace antes que las demás, enfocando de nuevo su atención en el momento presente y poniendo toda su energía en la siguiente acción, sin dejarse secuestrar emocionalmente por pensamientos de culpa y miedo que le desconectan del juego y le hacen sufrir.
#EstoicaMente
Observa a los demás para aprender, mejorar y crecer, pero... ¡no te compares!
Admíralos, pero no los envidies.
Cada cual tiene los dones y talentos que necesita para hacer aquello de lo que es correspondiente.
No quieras “ser el mejor”, sino “ser cada día un poco mejor”. Tú eres tu única medida de comparación.