Que afortunadas somos aquellas que tenemos amigas sinceras y nos quieren con el corazón. Aquellas en las que podemos confiar y contar en las buenas y malas, a las que no aburrimos con la misma historia contada, bendecidas sean las amigas casi hermanas.
Esta es, posiblemente, mi escena favorita de Game of Thrones. Recuerdo verla por primera vez y quedarme completamente en shock. La banda sonora la eleva aún más y convierte el momento en uno de los más memorables de la historia de la televisión.
Uno de los mejores episodios del universo de Canción de hielo y fuego.
A la altura de la Batalla de los Bastardos y Vientos de Invierno. Es más, creo que al primero lo supera.
Apabullante. Que tenga que esperar otros dos putos años para seguir esto me duele en el puto alma.