¡Ay, la brevedad, tan vasta! Fugaz y eterna. La brevedad tan relativa, tan elástica y tan rígida, que en un espacio en la cortedad del tiempo se deja atrapar, se condena al infinito. ¡Oh, diosa de la contradicción! ¡Qué breve es la extensidad! ¡Y qué extensa la brevedad!...
¡Ay, la brevedad, tan vasta! Fugaz y eterna. La brevedad tan relativa, tan elástica y tan rígida, que en un espacio en la cortedad del tiempo se deja atrapar, se condena al infinito. ¡Oh, diosa de la contradicción! ¡Qué breve es la extensidad! ¡Y qué extensa la brevedad!...