No quiero olvidar nada de este verano, en el que he aprendido que ser valiente tiene recompensa, que quererse bien es la clave, que no hay que agobiarse que todo tarda un poquito en empezar a funcionar. Y sobre todo que cuando se quiere, se consigue.
VALOREN a la gente buena, NO la usen, NO abusen. Porque la gente que no reclama, esa que parece tener aguante infinito, un día también se harta y no vuelve más.