Haberte perdido como pareja me dolió, pero haberte perdido como mi hogar, mi lugar seguro, mi persona, mi mejor amigo, mi familia, la persona que elegí para mí futuro... Me quebró.
no solo hiciste llorar a mi versión adulta, también hiciste llorar a mi niña interior. Le hiciste revivir el abandono, volver a sentirse insuficiente. Pero eso fue mi culpa: un día te conté mi historia, t hablé de mis heridas, te di las armas para destruirme, y vos las utilizaste
Cuando llegas a ese punto en el que todo se está yendo a la mierda, pero sabes que ya no hay nada que puedas hacer para cambiarlo. Entonces te resignas y sigues adelante, porque, después de todo, ya nada puede lastimarte.