La mejor primera cita siempre es pasear. Todo lo que ves cuando alguien camina, como lo hace, como controla los espacios, la educación, en qué se fija, lo que habla…no lo ves de otra forma.
Sin rencor ni venganza porque un día me contaste tu infancia, me contaste los problemas con tu familia, sacaste tu lado más sensible y sé que necesitabas ese amor que te di.