Queridos @Bancolombia, ya van 3 débitos en montos altos que no me dan respuesta. El martes tenía en mi cuenta 1.600, ese día desaparecieron 500mil (de los cuales aún no dan respuesta)
Esta mañana mi cuenta estaba así:
Nací y crecí en la Bogotá gris, con el cielo tapado, los copetones cantando, la aguapanela caliente para el frío, las botas machitas para saltar charcos, los abrigos, las chaquetas y las bufandas. No me pidas que no disfrute estos días que pasaron de ser costumbre a ser recuerdo.
Hay gente que te hará daño sin el más mínimo remordimiento. Siempre tendrán una justificación.
A veces por vergüenza o por timidez, terminas aguantando cosas que no mereces. El límite lo pones tú.
No todos los días estás para aguantar las estupideces ajenas.
Piensa en tu tranquilidad.
Llénate del cariño que te dan las personas que de verdad te quieren y se preocupan por ti. Hay gente que es una chimba contigo. Quiérelos. Valóralos.
Vas bien.
Solo tú sabes lo que te ha costado llegar aquí. Tu esfuerzo vale. Ojo ahí.
Buscar validación es inútil y desgastante. En el fondo tú sabes lo que te hace bien y en quién puedes confiar. Escúchate. Las inseguridades te nublan la visión, que no te confundan. A veces necesitamos endurecer un poquito nuestro carácter, sin perder nuestra esencia, pero recordando que somos fuertes. Pues paso a recordártelo. Eres más fuerte de lo que parece. A la mierda las dudas. Tú eres capaz.
Desde afuera tu vida se ve fácil. Porque casi nadie sabe por lo que has tenido que pasar, tampoco les importa. Lo importante es que lo sepas tú, recuerda todo el esfuerzo que has hecho y que a pesar de la mierda que te ha tocado comer, acá sigues. Dándola toda. Ponte esa medallita y sigue así. Hay días jodidos, pero cada cierto tiempo llega algo maravilloso. Hay que vivir.
Hay días que tienes la energía bien arriba, estás propositivo, encuentras soluciones para cualquier cosa y todo el mundo te adora. Y hay días que tienes el carisma de una ameba, estás medio ausente del presente, no quieres que nadie te joda y te cuesta fingir interés en socializar. Si estás en los días malos, no te des tanto palo, volverás a brillar.
Un abrazo especial a los que sufren de estreñimiento, eso también influye. Avisen y les mando papaya. Adiós.
Un día como hoy hace 10 años llegué a vivir a Bogotá. Con solo dos maletas me embarqué en una aventura que, en compañía de @JuanjoCorreaV, se convirtió en una década de crecimiento y alegrías. Aquí les comparto 10 cosas que he aprendido en estos 10 años en Bogotá. 🧵