Un recordatorio de que hacer lo correcto no siempre se siente bien. Pero hacer lo necesario, siempre es necesario. Y hacer las cosas bien y lo que sabes que es verdad, siempre compensa. Dicen que la vida premia a los valientes. Y espero esta vez, más que nunca, que así sea.
La parte difícil de conseguir lo que quieres no es conseguirlo, es trabajar en todas las cosas que te bloquean de abrirte a tenerlo (sanar). Mientras más trabajas lo que se siente horrible por dentro, más puedes vivir lo que es increíble por fuera.
Más que vivir lo que pasa, estás viviendo quién eres mientras pasa. Y aunque no tienes todo el control sobre lo que te pase, tienes creatividad absoluta sobre quién estás decidiendo ser en cada momento. Y si escojes bien, puedes vivir hasta lo “malo” desde un buen lugar.