Si las autoridades actuaran tan rápido para localizar a los desparecidos como para retirar los avisos que colocaron ayer colectivos de búsqueda en los alrededores del Estadio Azteca, otro gallo le cantaría al pais.
Para el Mencho un ataúd de oro y un lugar en el cementerio, para los mexicanos que mató, una fosa común y la angustia eterna de los familiares.
País de mierda.