Ayer, por primera vez, NO tomé la iniciativa de escribirle y desearle una feliz navidad a las personas que considero “especiales” en mi vida y me topé con la gran decepción de que “si no les escribo, no me escriben”
Mi verdadero "open eyes" de este año, fue entender que ya no puedo seguir dando más de lo que recibo, si me dan ausencia, respondo con distancia, si están, estoy, si me cuidan, cuido, aprendí a ser recíproca en todo, en el amor, hasta el desinterés.
Y al final del día sigo siendo una persona sensible que analiza cada palabra y cada acción, que se guarda todo y se ahoga en sus propios sentimientos y pensamientos.