« entre palabras⸻. Mi nombre es Lauma, Cantalunas de los Descendientes Lunaescarcha.
Dicho eso, procede a posar el trapo húmedo con sumo cuidado sobre la quemadura.
Primeramente se acerca a su extremidad sin tocar, evaluándolo con nada más que su mirada. Hm. Es justo lo que imaginó.
⸻ Ah, disculpe usted, qué grosero de mi parte no presentarme . . . ⸻Esboza una sonrisa avergonzada, una risilla suave colándose »
Ha regresado con todo lo necesario en sus manos; no tiene de qué preocuparse, jamás haría nada que pueda lastimarlo o generar una reacción indeseada.
Sentándose a su lado, primero toma un trozo de tela para sumergirlo en el agua tibia y lo estruja.
⸻ ¿Me permite? »
¿Un ungüento especial? . . . La falta de confianza en todo lo desconocido, es una de las principales razones por las que solo él mismo trata sus heridas; esta será una excepción, está demasiado lejos de sus recursos.
Esperará en silencio a que la ferviente sirvienta de la /+
Ha tomado asiento para empezar a deshacer sus vendas. Debe cambiarlas, las actuales están demasiado sucias y lo último que necesita es pillar una infección.
Es un verdadero alivio tener noticias de él—y saber que sigue en una pieza.
Esta misma tarde puede verlo, si le parece bien. ¿En el mismo lugar de siempre?