@DRACORTION_ — Entiendo, un pequeño bastante travieso.
Ah, no sabe exactamente de quién se trata, pero sí que podía imaginarse a una pequeña ave juguetona al lado de Giratina.
Que adorable imagen.
Aunque también sentía curiosidad por el humano.
— ¿Un humano? Debe ser afortunado de tenerte.
Asintió un par de veces.
Realmente no es una actividad que frecuenta, pero sí era una que disfrutaba.
Y saber que el otro accedió, no pudo evitar emocionarse en silencio.
— ¿Oh? ¿Tienes un compañero?
Está bien. Estaré ansiosa de poder conocerlo.
Sus palabras la llevaron a soltar una minúscula sonrisa.
— Te lo agradezco mucho...
Y claro, ladearía el rostro una vez que lo escuchó, sin borrar el gesto animado.
— Entiendo, pero fuera de eso te ves bien. ¿Qué tal si un día vamos de compras?
¡Oh! Es Giratina.
No ha dudado ni un segundo en saludarle con zurda.
— ¿Lo dices en serio?
Incluso escuchar tal halago la hizo sonrojar con sutileza. Además, sonrisa amplia esbozaría.
— Eres muy amable. ¿Tú no trajiste algo extra? ¿No te gustaría entrar al agua?
— No estaba segura de tu verdadera identidad, aunque... El día en que nos conocimos, me dijiste tu nombre. Pero tampoco buscaste afirmar ser ese Pokémon.
Sabiendo acerca de mi poder, ¿Por qué no lo mencionaste?
— Ah, lo es... Te agradezco la preocupación.
Fue una sonrisa la que se asomaría en faz como respuesta a las palabras del azabache.
Por supuesto, no solo se refería al momento, sino que también a aquel día en donde él buscó apoyarla.
Una vez más, →
—— Pero al menos ahora tienes tu voz de vuelta. Eso es un alivio.
Él, para acomodarse, metió hábiles en bolsillos de pantalón. Sin duda, el atardecer es uno de los momentos con más magia de todo un día; por ello suele salir con más frecuencia cuando el sol empieza a
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aunque momentáneo a causa de la revelación foránea.
Puede que, sin saber cómo responder a ello.
— Alola.
No pude notarlos. Tal vez porque no me encontraba cerca de ustedes.
Una pausa.
De reojo buscó los ojos carmín.
— Lamento no haberte dicho quién era. →
En su debido momento lo hará. Pero primero desea conocer poco más al joven.
— Hugo. Agradezco mucho el halago, y el placer es mutuo.
Respondería con calma, cerrando brevemente su mirar y acompañada de la sonrisa.
Oh. Cada vez la intriga crecía.
De Kalos no conoce mucho, →
y menos de un estatus como el del foráneo.
Por lo que testa ladeó hacia un costado.
— Suena a que es un trabajo demasiado importante. Debe ser muy bueno en él.
Aunque claro, una muy suave risilla huyó de labios.
— Pero si se tratan de vacaciones, →