“Pero lo manejaste muy bien” de hecho no, me volví loca, dejé de comer, me aísle de todo, lloraba todo el día, vomitaba de ansiedad, me perdí a mi misma, perdí mi brillo, hasta que un día simplemente entendí que no era la vida que quería vivir y solo yo podía cambiarlo
“Recuerda lo rota que llegaste a esta casa, recuerda lo mucho que te costó y como te recuperaste tú sola, recuerda cómo te fuiste, no vuelvas a estar tan rota para tener que volver” me apachurraron mi corazoncito):