Estoy profundamente indignada con lo ocurrido en Catamarca. Ver a una adolescente relatar entre risas el sufrimiento que presuntamente le provocaron a una compañera es de una crueldad escalofriante.
¿En qué momento perdimos la empatía? ¿Cómo se puede disfrutar del dolor ajeno y contarlo con semejante impunidad?
¿Dónde estaban los adultos? ¿Dónde estaban las autoridades del colegio? ¿Quién protegió a esa chica?
El bullying no es una broma, no es una travesura y mucho menos una etapa de la adolescencia. Es violencia. Y la violencia puede destruir una vida.
Mi solidaridad absoluta con la adolescente y su familia.
La escuela tiene que ser un lugar seguro para aprender, no un lugar donde una chica tenga que aprender a sobrevivir.
@GuadaMaLupe@wanditanara Caminar con tacos
Por donde ellos caminaron arrodillados.
Llegar lejos
y ellos si no hacen chisme . Serían mi vecina panadera. Mi vecino sándwichero