Provocación rasca.
Kast nombra directora del Centro Cultural La Moneda a la pinochetista Patricia Arancibia Clavel, ex integrante del grupo terrorista Patria y Libertad; hermana de Enrique Arancibia Clavel, asesino del general Schneider y del general Prats, exagente de la DINA.
Cerdos.
Este país huele a estiércol.
ME IMPORTA UN BLEDO…
Cuando se habla o se escribe de derechos humanos, de memoria o de nuestra historia reciente, siempre aparece alguien que dice, con indiferencia: “me importa un bledo”.
Aunque así sea, es necesaria la porfía. Insistir una y otra vez en la memoria, en la verdad, en la justicia y en la defensa de los derechos humanos. Porque fue demasiado el horror, demasiado el dolor y también demasiada la indiferencia. Y porque esos derechos, que algunos creen conquistados para siempre, pueden volver a ser vulnerados. Hoy, nuevamente, están amenazados.
El próximo sábado 29 de agosto, a las 17:00 horas, en la víspera del Día Nacional de las Detenidas y los Detenidos Desaparecidos, se presentará en el Parque por la Paz Villa Grimaldi la pieza teatral Caballito de Mar.
Son jóvenes quienes, a partir de un relato vivencial, llevan a las tablas aquello que a tantos nos tocó vivir en un pasado todavía cercano. Lo hacen desde otra generación, demostrando que la memoria no pertenece solamente a quienes vivimos esos años: también pertenece a quienes nacieron después y han decidido preguntar, conocer, comprender y contar.
Porque esos hechos no pueden volver a ocurrir. A nadie. Nunca más. Ni siquiera a quienes hoy dicen que les importa un bledo.
Y aquí el bledo tiene algo que enseñarnos.
Durante mucho tiempo fue considerado una planta insignificante, una maleza que crecía casi en cualquier parte y que nadie valoraba. Pero cuando llegaron tiempos de hambre y necesidad, muchos descubrieron que aquello que despreciaban también alimentaba. Sus hojas podían comerse en sopas, guisos y tortillas; eran ricas en nutrientes y vitaminas. Sus semillas están emparentadas con el amaranto.
En Chile también lo conocemos como “moco de pavo”. Crece donde otras plantas no resisten, soporta la sequía y en el campo puede transformarse en alimento para aves y animales cuando escasea todo lo demás.
Con los derechos humanos ocurre algo parecido.
Hay quienes creen que no importan porque nunca han sentido su ausencia. Los consideran algo lejano, incómodo o innecesario. Hasta que un día uno de esos derechos es vulnerado. Hasta que la arbitrariedad toca su propia puerta. Hasta que aquello que parecía garantizado comienza a desaparecer.
Entonces descubrimos cuánto valía.
No deberíamos necesitar perder nuestros derechos para comprender su importancia. Tampoco deberíamos necesitar repetir el horror para entender por qué debemos conservar la memoria.
Por eso seguimos porfiando.
Por eso recordamos.
Por eso jóvenes que no vivieron aquellos años suben hoy a un escenario para contar lo que ocurrió.
Porque la memoria también se hereda. Y defender los derechos humanos significa defenderlos para todas y todos, incluso para quienes los desprecian, incluso para quienes creen que jamás los necesitarán.
El bledo importa.
La memoria importa.
Los derechos humanos importan.
Sábado 29 de agosto | 17:00 horas
Parque por la Paz Villa Grimaldi
Caballito de Mar
Porque mientras exista memoria, habrá una voz que siga diciendo: nunca más.
Al principio pensé que era un montaje
Después vi que no
Lo dijo con convicción
Fui a buscar una explicación aristotélica
Y logré entender que ella navega en la Estupidez
Estupidez (ánoia): Es la falta de entendimiento real (nous) o un razonamiento torcido. El estúpido puede acumular datos o ser técnicamente muy inteligente, pero es incapaz de aplicar esos datos de forma justa o correcta en la vida diaria.
El 16 de Enero de 2025, Gabriel Boric inaugura cárcel La Laguna de Talca, que había sido aprobada en el segundo gobierno de Bachelet.
Es grave para la República que el presidente actual actúe como que fuera su mérito.
Lo puede hacer gracias a los gobiernos que desprecia