Y no podía faltar, el fin de fiesta perfecto: Caleta. Que me perdone Fali Vila, que es maravilloso, pero me sigue dando un pellizco en el corazón que en las subidas no se oiga la voz de Caracol
Qué afortunados fuimos por tener el fútbol de Fekir en la Liga. Qué afortunados fuimos de que fuera Pelligrini quien lo dirigió, permitiéndonos todo su fútbol.
En estos días más que nunca se viene demostrando que hay cosas que solo suceden en este rincón del mundo.
Yo tampoco “creo que haya un Noly allá en Santander”
(Comparsa Las marmotas, de visionado obligado)