I said this about AI well over a year ago. Using it to diagnose and fire people with medical conditions so they lose their insurance AND their income is somehow even more heartless and evil than I’d predicted.
🇨🇺🚨Esto es muy grave. En menos de cuatro días, Cuba acaba de sufrir una desconexión del Sistema Eléctrico Nacional. Hace seis meses que no entra combustible a la isla. Estados Unidos está cometiendo un genocidio con el pueblo cubano. Cuba necesita combustible urgente ‼️
We cannot consider #AI to be morally neutral. In reality, every technical tool embodies choices and priorities through what it measures, ignores, and optimizes, and how it classifies people and situations. Ethical discernment cannot be limited to asking whether we are using a system for good or bad purposes. It must also examine how that system is designed and what vision of the human person and society is embedded in the data and models that guide it. #MagnificaHumanitas
Do you know how much PROPAGANDA it takes to convince a whole country of people that their military exists solely to keep them safe, and not to keep people around the world under their rule by destroying their homes and infrastructure while stealing their resources?
La gente que pone “qué pena con las visitas” qué chingados nos importan las “visitas”, más bien que pena con nosotros mismos que vivimos aquí y que no tengamos un transporte digno, que no podamos caminar en Madero porque una vieja decide ponerse de portera. Qué pena con nosotros
En pocos días comienza el Mundial en México, y, por acuerdos de la clase política y empresarial, los mexicanos no podremos:
• Acercarnos al estadio.
• Ver partidos en televisión sin pagar.
• Protestar.
• Cobrarle impuestos a la FIFA.
Person who has an elevator that goes directly into the living room of their NYC apartment:
Israel must exist as an ethnostate because nowhere is safe for me i am a uniquely oppressed person
#TalDíaComoHoy de 1871 el gobierno de Versalles acabó con la Comuna de París, desencadenando una ola de represión y fusilamientos que dejó entre 20.000 y 30.000 muertos.
La Comuna no nació de la nada: fue producto de la guerra franco-prusiana, de la derrota del Segundo Imperio y del derrumbe del viejo orden burgués. Mientras Francia se descomponía bajo el peso de la guerra, los obreros, artesanos y sectores populares de París supieron leer con claridad el momento histórico. El proletariado vio la posibilidad de tomar en sus manos el poder y abrir camino a una nueva forma de gobierno de los trabajadores.
El 18 de marzo de 1871, el intento del gobierno de Thiers de arrebatar los cañones a la Guardia Nacional desencadenó la insurrección. La capital se alzó contra el gobierno de Versalles y, el 28 de marzo, proclamó la Comuna de París, el primer ensayo histórico de dictadura del proletariado.
Tanto la burguesía francesa como la Prusia de Bismarck comprendieron pronto la magnitud del peligro: la Comuna no era solo una rebelión parisina, sino la amenaza más temible para todo el orden capitalista europeo. Por eso Versalles se lanzó a aplastarla con una ferocidad implacable, y Prusia dejó vía libre para que el ejército versaillés completara la masacre.
La represión fue salvaje. Barrio por barrio, calle por calle, los comuneros resistieron hasta el final. Durante la Semana Sangrienta, París se convirtió en un campo de exterminio de clase: ejecuciones sumarias, fusilamientos masivos, mujeres, obreros y militantes barridos por el odio de la contrarrevolución. Entre 20.000 y 30.000 comuneros fueron asesinados —las cifras exactas siguen siendo discutidas— y miles más fueron encarcelados, deportados o condenados al exilio.
Pero aunque la Comuna fue derrotada militarmente, su ejemplo no murió. Su ejemplo iluminó para siempre la historia del movimiento obrero: demostró que la clase trabajadora puede gobernar, que el poder burgués tiembla ante la autoorganización popular y que la revolución proletaria, incluso aplastada en sangre, sirve de ejemplo para las generaciones venideras.
“La París obrera, con su Comuna, será celebrada por siempre como la gloriosa precursora de una nueva sociedad. Sus mártires están consagrados en el gran corazón de la clase trabajadora. A sus exterminadores, la historia ya los ha clavado en ese eterno patíbulo del que no los salvarán las oraciones de sus sacerdotes.”
— Marx, K. (1871). La guerra civil en Francia.