Las relaciones comienzan por razones muy emocionales, energía, pasión, electricidad, magnetismo, pero se mantienen a largo plazo por razones racionales: proyecto de vida, compañía, seguridad, lealtad, complicidad, apoyo. El amor comienza con magia y perdura con propósito.
Nadie te ama más que tú cuando eliges dormir temprano, comer tu comida favorita, cuidar tu mente, mantenerte activo, ir al gimnasio e intentar cosas nuevas.