El amor después de los 25 es diferente. Ya no buscas chispas, buscas estabilidad, amabilidad, lealtad y metas compartidas. Has superado los juegos y las mariposas en el estómago. Ahora anhelas paz, complicidad, seguridad emocional y alguien cuyo futuro encaje con el tuyo.
Si algo le pido a la vida es dominar el arte de decir que no. Y decirlo siempre con respeto: no puedo, no quiero, no sé, en este momento no estoy disponible, no me hace feliz. Y hacerlo sin culpa, sin miedo, cerrando los ojos y durmiendo en paz.
pedí disculpas sin tener la culpa, bajé la cabeza teniendo razón, hice por otros lo que nunca harían por mí, oculte que estaba mal para no preocupar a nadie. Así que no digas que soy egoísta, perdí la cuenta de las veces que coloqué la felicidad de otros por encima que la mía