No hay nada más estúpido que idolatrar políticos. Son empleados del país. Son nuestros empleados y nos deben rendir cuentas a nosotros, no son artistas, deportistas o gente que se deba de idealizar. Son SUS EMPLEADOS
Que Laura trabaje con un acosador no es incompatible con que haya sido víctima.
PERO, que trabaje para un acosador y lo pase alabando como si fuera Dios, no es solo una traición a las mujeres -que ella dice querer representar- sino a si misma y a su propia historia de violencia