Cuando me dice “te amo”, pero Kafka le escribió a Milena:
"A veces me pregunto si existes de verdad. Porque te siento más adentro que afuera. Te has metido en mi sangre, en mis huesos, en mi manera de respirar. Cuando camino, te llevo. Cuando escribo, te escribo. Cuando callo, es porque hablo contigo dentro de mí. Si algún día dejas de escribirme, no sabré si te perdí a ti o si me perdí yo."
Bir boşanma avukatı, aldatmadan daha fazla evliliği sona erdiren tek mesajın ne olduğunu bana anlattı.
Kocalar farkında olmadan bunu her gün gönderiyor.
Eşler ise bu mesajların gelmeye başladığı hafta, kocalarını artık çekici bulmamaya başlıyor.
Kulağa tamamen zararsız geliyor.
İşte o mesaj... 👇
A propósito de los nuevos criterios para la incorporación al SNII, les comparto mi último artículo publicado en @revistacomun.
La lógica meritocrática, la escasez de recursos y la jerarquía académica cruzan los cambios implementados.
https://t.co/moHmngFec9
"Ya no quiero conocer a alguien más.
Contigo ha terminado la búsqueda,
te elijo con la tranquilidad de que
también... Te elegiré mañana".
Alejandra Pizarnik
Hay decisiones que no cuestan por lo que implican… sino por lo que cambian dentro de ti.
Eso nos queda claro con este fragmento de “las malas costumbres” de @JorgeOrtegarc 🔥
Cuando entiendes que compartir no es perderte… es aprender a ser distinto sin dejar de ser tú.
Dios mío. Estoy soñando despierta, y no quiero que acabe. Mi vida en este momento es un caos, pero hay una luz guiandome en la oscuridad, mi lugar seguro.
Las mujeres se apagan emocionalmente cuando se decepcionan emocionalmente. No hay deseo que sobreviva donde hay desconfianza, no hay pasión que resista donde hay decepción. Muchos hombres creen que la intimidad es algo aparte, que lo físico se puede separar de lo emocional, pero en una mujer no funciona así. Si la hieres, si la decepcionas, si le haces sentir que no vale, tarde o temprano su cuerpo te cierra la puerta. No porque no tenga ganas, sino porque ya no las tiene contigo. Cada lágrima, cada falla, cada vez que la ignoras, apaga un poco lo que ella siente. Y cuando se apaga lo que siente, se apaga lo que te da. El deseo no muere por falta de flores, muere por falta de respeto.
Mi esposo y yo llevábamos 12 años juntos.
Yo tengo 40. Él 42. Tenemos dos hijos.
Nunca me fue infiel.
Nunca me levantó la voz.
Nunca faltó nada en casa.
Yo creía que eso era amor.
Hace cuatro meses me dijo que se iba.
—Estoy cansado —dijo.
No gritó.
No discutió.
No culpó a nadie.
Solo agregó:
—Siento que no importo.
Me dolió.
¿No importaba?
Yo hacía todo por esta familia.
Cuidaba a los niños.
Mantenía la casa en orden.
—¿Entonces qué faltó? —le pregunté.
No dudó.
—Que me necesitaras.
Guardé silencio.
Esa noche repasé los últimos años.
No hubo traiciones.
No hubo escándalos.
Solo rutina.
Días iguales.
Besos automáticos.
Conversaciones vacías.
Nunca fue un drama.
Fue distancia acumulada.
Se fue hace un mes.
Hoy lo vi recoger a los niños.
Se veía liviano.
En paz.
Y entendí algo que nadie te enseña:
No basta con cumplir.
El amor también necesita sentirse vivo.
Y cuando deja de sentirse, empieza a morir en silencio.
"Ya escondí un amor por miedo de perderlo. Ya perdí un amor por esconderlo. Ya me aseguré en las manos de alguien por miedo. Ya he sentido tanto miedo, hasta el punto de no sentir mis manos. Ya expulsé a personas que amaba de mi vida, ya me arrepentí por eso. Ya pasé noches llorando hasta quedarme dormida. Ya me fui a dormir tan feliz, hasta el punto de no poder cerrar los ojos. Ya creí en amores perfectos, ya descubrí que ellos no existen. Ya amé a personas que me decepcionaron, ya decepcioné a personas que me amaron.
Ya pasé horas frente al espejo tratando de descubrir quién soy. Ya tuve tanta certeza de mí, hasta el punto de querer desaparecer. Ya mentí y me arrepentí después. Ya dije la verdad y también me arrepentí. Ya fingí no dar importancia a las personas que amaba, para más tarde llorar en silencio en un rincón. Ya sonreí llorando lágrimas de tristeza, ya lloré de tanto reír. Ya creí en personas que no valían la pena, ya dejé de creer en las que realmente valían. Ya tuve ataques de risa cuando no debía. Ya rompí platos, vasos y jarrones, de rabia. Ya extrañé mucho a alguien, pero nunca se lo dije.
Ya grité cuando debía callar, ya callé cuando debía gritar. Muchas veces dejé de decir lo que pienso para agradar a unos, otras veces hablé lo que no pensaba para molestar a otros. Ya fingí ser lo que no soy para agradar a unos, ya fingí ser lo que no soy para desagradar a otros. Ya conté chistes y más chistes sin gracia, sólo para ver a un amigo feliz. Ya inventé historias con finales felices para dar esperanza a quien la necesitaba. Ya soñé de más, hasta el punto de confundir la realidad. Ya tuve miedo de lo oscuro, hoy en lo oscuro me encuentro, me agacho, me quedo ahí.
Ya me caí muchas veces pensando que no me levantaría, ya me levanté muchas veces pensando que no me caería más.Ya llamé a quien no quería sólo para no llamar a quien realmente quería. Ya corrí detrás de un carro, por llevarse lejos a quien amaba. Ya he llamado a mi madre en el medio de la noche, huyendo de una pesadilla. Pero ella no apareció y fue una pesadilla peor todavía. Ya llamé a personas cercanas de "amigos" y descubrí que no lo eran... a algunas personas nunca necesité llamarlas de ninguna manera y siempre fueron y serán especiales para mí...
No me den fórmulas ciertas, porque no espero acertar siempre. No me muestren lo que esperan de mí porque voy a seguir mi corazón! No me hagan ser lo que no soy, no me inviten a ser igual, porque sinceramente soy diferente! No sé amar por la mitad, no sé vivir de mentira, no sé volar con los pies en la tierra. Soy siempre yo misma, pero con seguridad no seré la misma para siempre!"
Clarice Lispector