On yet another anniversary of #DDay — and in an era of flailing political and moral leadership — Angela Merkel’s words have never felt more urgent:
“When the generation that survived the war is no longer with us, we’ll find out whether we have learned from history.”
That generation is nearly gone. And the answer is coming into focus — fast.
A U.S. president threatens to annex Canada and Greenland, extorts NATO allies, and retreats from the very commitments that emerged from the rubble of 1945. The architecture of the postwar order —painstakingly built on the graves of D-Day— is being dismantled not by its enemies, but by its supposed guardian.
Merkel wasn’t being rhetorical. She was issuing a warning. We are living the answer to her question.
Photo by the great Robert Capa
Me cuesta mucho encontrar las palabras.
Han sido días muy difíciles y no hay un solo momento en que no piense en ese penal.
Me duele muchísimo. Me duele por mis compañeros, por el enorme esfuerzo que hizo este equipo, pero sobre todo por ustedes, que nunca dejaron de creer.
Sé lo que representa este club. Sé lo que significa ponerse esta camiseta y defender estos colores. Por eso sé que les fallé. No hay excusas, no hay palabras que cambien lo que pasó. Hay jugadas que se quedan para siempre en la cabeza… y ésta es una de ellas.
No me voy a esconder. Me toca aceptar la responsabilidad, como capitán, como americanista y como alguien que ama profundamente este club.
Entiendo su enojo, su tristeza y su decepción, porque yo también la siento. Me duele fallarle a una afición que merece siempre celebrar campeonatos.
Quiero pedirles perdón de corazón.
Perdón por no haber podido darles esa alegría que merecían. Perdón porque sé cuánto soñábamos con otra noche histórica y estuvimos a nada de lograrlo.
Y quiero darles las gracias. Gracias por jamás abandonarnos. Gracias por alentarnos cuando todo parecía perdido. Gracias por demostrar otra vez por qué la afición del América es la más grande. Ver cómo el estadio seguía creyendo después de un 3-0 en contra, es algo que jamás voy a olvidar.
Este equipo sacó orgullo, carácter y corazón para levantarse cuando muchos ya nos daban por muertos.
Por eso sé que volveremos más fuertes, volveremos a ganar los títulos que se merece ésta institución.
Porque si algo tiene el América es que nunca, nunca se da por vencido.
Gracias americanistas.
Volveremos a volar. 💛🦅
@ClubAmerica
¿Sabes que? La vida hay que vivirla como si fuera sola, por qué es una sola.
La vida no es una película con guion. Tiene errores, duelos, giros inesperados. Pero precisamente porque es una sola, vale la pena vivirla con intensidad, aprendiendo de las caídas en vez de quedarse tirado.
Salud por eso.