Les voy a hacer una confidencia. Después de que 100 mil almas te “mentaron” la madre, dirigiendo una final, en el Azteca … que un “twittero” lo haga … ¡Sabe a poco!
La grandeza de Lionel Messi se reduce en dar dos asistencias con 39 años en una semifinal de Copa del Mundo en la que, por cierto, no la estaba pasando nada bien.
Y, además, por su puesto, en que varios de sus compañeros están más felices por él que por ellos mismos.
Increíble que haya gente de fútbol perdiéndose esta versión crepuscular de Lionel Messi en contextos de remontada por abanderar el relato de las teorías de conspiración.
Lo celebra como si fuera su primera final de un Mundial, o como si tuviera la ambición de un jugador de 20 años que está empezando su carrera.
La leyenda de Messi es eterna 🐐