¿Por qué rechazo en mi lo que me gusta en otros?
Admiro el brillo, pero prefiero mi propia sombra; celebro la libertad ajena, pero me ato a mis propios muros
El amor lo hace a uno ignorante, supongo. Quizás no en el sentido literal, sino selectivo: elegimos borrar las imperfecciones del otro para que encaje en el molde de nuestra adoración. Imparcial, tal vez, perdonando en lo ajeno lo que en lo propio nos resultaría imposible