que durante el mes del Orgullo hayamos acogido a la máxima autoridad de la Iglesia para que vaya pregonando que “no al aborto” y que “los matrimonios homosexuales no cuentan con la bendición de la Iglesia” me está tocando particularmente los cojones
yo es que no entiendo lo de que una persona que ha decidido por voluntad propia no tener hijos vaya dando discursos morales de lo que una mujer debe hacer o no con su cuerpo y su posible descendencia