Ejemplo de por qué abrir un word, escribir dos frases y pulsar enter en huecos random no es suficiente para hacer poesía:
Una pena que nos estemos
quedando sin tiempo,
hoy estrenamos sección
aquí en el hormiguero.
Que entre
la china
Suspira. Observa a su presa, el camarero, y espera a estar situado en su campo de visión. Un vez lo está, levanta la palma de la mano, emula una firma en su mano izquierda y hace el gesto del pulgar arriba. Ejecución perfecta, de oro olímpico. Insuperable.