En un fútbol donde cada vez más el futbolista está más alejado del aficionado nosotros tenemos a un grupo de chavales de la casa que matarían por este escudo y son uno mas de los nuestros.
A la guerra con ellos.
Los fuertes siempre estarán a gusto en su soledad, pero de vez en cuando anhelan 1 abrazo que los haga entender que no todo el tiempo hay que tener una cara dura ante el mundo.