que no se ve todos los días."
Se endereza apenas, separando una mano de la cintura mientras la otra permanece apoyada allí, relajada. El saludo le arranca una respuesta casi automática.
"¡Buenas!"
Riyo parpadea al notar el movimiento de las plumas, y su atención se va de inmediato hacia las alas otra vez. No se molesta en disimular. Sus ojos recorren la figura ajena con una mezcla clara de curiosidad y cautela.
"…Vaya."
Murmura, ladeando un poco la cabeza.
"Eso sí +
bolsillo?
La cabeza se le inclina sola hacia un lado. Eso de “dimensión de bolsillo” le suena a alguna técnica rara.
"Bueno, entonces encantada, Shen. Puedes llamarme Riyo.~"
"Si tú lo dices… aunque dudo mucho poder aclararte algo. Sé tanto como un bebé recién nacido."
Riyo sonríe y se encoge de hombros, sin mostrar demasiada inquietud por estar en un lugar desconocido cuando apenas ayer se encontraba en el submundo.
No es +
bien."
No es para nada su estilo, aunque en él encaja a la perfección.
Un largo “mmmm” escapa de sus labios. Se queda pensativa durante dos, tres, cuatro… varios segundos. Cruza los brazos, como si así pudiera concentrarse mejor.
"¿Una… qué cosa de +
"¿Fuera de qué?"
Ya suponía Riyo que de algo bueno se había perdido por no llegar al resort antes.
Con la pregunta primeramente dicha, también alza la mano para saludar.
Por el resort camina, desubicada, girando sus tijeras alrededor de su dedo índice con gesto aburrido.
"Algo me dice que me he perdido lo bueno..."
Detiene el movimiento y agarra las tijeras al ver, o escuchar, a Giorno estirándose.
"Heeh... Eso suena a algún hueso roto." No.
+
"Ajá, estoy muy perdida. No tengo idea de qué lugar es este ni de cómo demonios terminé aquí."
Tal vez estaba siendo demasiado franca con alguien que no conoce… pero ya qué.
"¿Quién eres? No creo haberte visto antes."
Objetivo cumplido. Logró encontrar a alguien y mucho antes de lo previsto.
"¡Qué alivio! Pensé que estaba yo sola aquí."
Llevó ambas manos a apoyarse en la cintura. La derecha se separó un instante para hacer un saludo con ella antes de volver a su sitio.
+
No está del todo segura de cómo ha llegado al resort. Ni rastro de sus compañeros ni de bestias hechas de basura. Obviará el detalle de no necesitar una máscara de gas para estar ahí... Muy raro.
"¿Hoooooolaaa?" Para ver si le responde alguien o su propio eco.
¡Hola, hola! Les recordamos que la actividad ha llegado a su fin. ¡Ya pueden volver al resort! Y aquellos que estaban verdes, esperamos que hayan aprendido la lección (〃゚3゚〃). Como somos benevolentes, su efecto ya se ha dispersado. ¡De nada!
Riyo va equipada con su instrumento vital, un par de tijeras apodadas "The Ripper". Cuando se transforman, las utiliza con los pies en lugar de las manos.