"No lo sé, quizá debería estar con mi maromo de 3 metros."
Pff, que siquiera lo piense es absurdo. Se le acerca, cruzándose de brazos y mirándole con curiosa confusión.
"Ya sabes por qué no estamos del todo bien, no te hagas."
Claro que lo cree. Si es que él tampoco le explica más, por eso Aikawa termina imaginando cosas que probablemente ni estén ocurriendo.
—— ¿No estamos bien? Wow, primera noticia que tengo. ¿Entonces qué haces aquí plantado hablando conmigo?
No está siendo él mismo.
"Bueno, no estamos en las mejores condiciones como para que te cuente sobre mi vida privada."
Le mira, levantando sus no-cejas. ¿De verdad se cree que está saliendo con alguien?
—— No sabía que estabas saliendo con alguien más. Soy tu mejor amigo y ni siquiera me cuentas esas cosas, en fin. . . Que poco confías en mi.
Hace como que no le importa, pero la idea de imaginarse a Risu con otro hombre le cela.
El susurro de su hace que un escalofrío le recorra de pies a cabeza, pero es el peligro que nota en sus palabras lo que verdaderamente lo have sentirse extraño. Retiene un jadeo apretando sus labios, esconde el leve temblor de su cuerpo apoyándose en su hombro y retirando la
Lo hacía al principio porque le parecía divertido jugar con él, pero la respuesta que le iba ha dar sería diferente, aunque honesta.
Se acercó a su oído y susurró lo siguiente:
—— Porque me gustaría terminar quemándome. ¿No has pensado eso?
Claro que no pensó que Risu »
mano de su entrepierna para dejarla caer a su lado. Suspira, pero porque no entiende la oleada de emociones que su solo toque provoca en su interior. Porque no es capaz de entender lo que pasa por la cabeza de Aikawa.
"No... no voy a hacerte daño."
Dice en cuanto logra
"Pero la gente que no nos conoce, no."
Le da un suave toque en la frente, para después resoplar con burla.
"Casi parece que te decepciona no verme sin pantalones."
—— Quienes nos conocen ya saben que somos compañeros. ¿No estás siendo muy dramático?
Al menos para él era así. Además, Aikawa no es que tuviera un hogar como tal, así que no podía llevarlo a su casa como Risu quería porque ese lugar no existía.
—— Aguafiestas.
"¿Y qué más quieres que piense si hasta te has bajado la cremallera?"
Intenta mantenerse sereno, pero es difícil cuando el contrario le dice cosas que lo hacen sentirse avergonzado. Le aparta la mirada, pero la devuelve tan pronto nota cómo le toma la mano y se la pone en su
Al ver cómo se ponía todo colorado, Aikawa quiso ir un poco más allá. No quería hacer nada extremo, solo tratar de “derretir” a Risu de la manera más cruel posible. Claro que no lo hacía con maldad.
—— ¿De verdad te creías que te la iba ha enseñar? Que pervertido.
Pero ahí »
te gusta tanto jugar con fuego? Al final te vas a acabar quemando, bobo."
Le tiembla un poco la voz, pero no retrocede e incluso acerca la mano hasta abarcar el bulto por completo con la palma de su mano. Le mantiene la mirada a pesar de la vergüenza, de que sus dedos
"Por supuesto que la gente entenderá que un hechicero le esté lavando los pantalones a un miembro de los ojos cruzados."
Se pasa la mano por el rostro en un gesto lleno de vergüenza, a veces no entiende cómo Aikawa puede ser tan despreocupado.
"Mira, da igual. Ya me los limpio
Sus labios se curvan casi al momento, sus mejillas hinchándose, amenazando con soltar una buena carcajada, pero se aguanta.
—— No pasa nada, Risu. Yo les diré que te estoy lavando los pantalones. La gente lo entenderá.
Bien podría estarle mintiendo que Risu se lo creería igual, pero fue notar el roce de la ropa contra su meñique y darse cuenta de que sí que le estaba tocando de verdad. Le suelta de golpe, nervioso y con el rostro encendido en carmín por la vergüenza.
"¡Lo siento! Es que te
Miró hacia los lados para comprobar que no había nadie. Luego bajó su mirada para ver cómo Risu le estaba sujetando y, casi enseguida, dijo:
—— No hay nadie. Y, ¿te das cuenta que me estás tocando un poco con sus dedos?
Alzó sus ojos para observar las reacciones del ajeno.