El Papa sobre los abuelos:
“Hay que cuidar y acompañar a los abuelos como ellos hicieron de nosotros. No permitamos que se sientan solos ni desprotegidos.
Si no queremos la soledad para nosotros no debemos permitirla para los demás”.
Tú, el Único Rey que tiene que reinar
El Único Señor al que voy a alabar
Hoy levanto el corazón al que lo conquistó
Simplemente porque Tú eres Dios
Y a Ti, toda la alabanza,
Todo el poder y el honor,
Toda la gloria al Señor.
El cansancio estaba pudiendo conmigo hasta el punto de de ir a ver a la Esperanza a una calle aforada a metros de distancia. Ha pasado esto, sin palabras. @Hdad_Macarena@CarmenDSalteras
La oración de Julio Rodríguez, el ‘ángel de Adamuz’, en la misa funeral por el accidente ferroviario.
El joven de 16 años, que ayudó a socorrer a los heridos del accidente, ha leído un salmo en la misa funeral para pedir por los fallecidos
Recemos por las víctimas, heridos y sus familias ante este terrible accidente ferroviario. Que Dios les dé consuelo en estos momentos y fuerzas a los equipos de rescate y atención sanitaria. 🙏🏻✝️
🔴Esta niña de Osuna y su familia piden ayuda urgente para que llegue a España el medicamento que ella necesita.
#Osuna
➡️Más información: https://t.co/wzDWzxmNF7
Una noche soñé que caminaba por la playa con Dios. Durante la caminata, muchas escenas de mi vida se iban proyectando en la pantalla del cielo.
Con cada escena que pasaba notaba que unas huellas de pies se formaban en la arena: unas eran las mías y las otras eran de Dios. A veces aparecían dos pares de huellas y a veces un solo par.
Esto me preocupó porque pude notar que, durante las escenas que reflejaban las etapas más tristes de mi vida, cuando me sentía apenado, angustiado y derrotado, solamente había un par de huellas en la arena.
Entonces, le dije a Dios: "Señor, Tú me prometiste que siempre caminarías a mi lado. Sin embargo, he notado que en los momentos más difíciles de mi vida, había sólo un par de huellas en la arena.
¿Por qué, cuándo más te necesité, no caminaste a mi lado?.
Entonces Él me respondió: "Querido hijo. Yo te amo infinitamente y jamás te abandonaría en los momentos difíciles. Cuando viste en la arena sólo un par de pisadas es porque yo te llevaba en mis brazos...".
Bendita sea tu pureza
y eternamente lo sea,
pues todo un Dios se recrea
en tan graciosa belleza.
A Ti, celestial Princesa,
Virgen Sagrada María,
yo te ofrezco en este día
alma, vida y corazón.
Mírame con compasión,
no me dejes, Madre mía.