Otro hotelero samario se baja del bus de Abelardo
Nunca en mis 32 años como empresario había visto algo tan desolador
En pocas palabras dice:
Confíe ciegamente en Abelardo y lo que trajo fue desastre, destrucción, miedo y un futuro incierto
Disfruten de lo votado.
Cafres HPTAS
La mejor definición de @ABDELAESPRIELLA la dio el escritor, profesor y filósofo español, @RafaelNarbona: un homúnculo con el sentido ético de una hiena y el cociente intelectual de una lombriz.
En Boyacá le votaron al tigre y este les paga bajando el presupuesto un 12,13%. Mal sirve el diablo a quien le sirve.
Que se sienta la garra de Abelardo
@Eclides3 Un dato para esta investigación: los 1200 m2 de piso de madera que se instalaron quien los financio. Ahí nomas van 1200 millones. Averígüelo Vargas!!!!
@CarlosCarrilloA@petrogustavo Esa reunión es para acordar el pago del apoyo recibido por los galanes al fantoche. Pronto tendremos a un galanes de embajador
“Las campañas no se ganan con propuestas": el manual de engaño que llevó a De la Espriella al poder.
Por: Manuel Becerra.
No fue una confesión accidental captada por un micrófono abierto. Fue una declaración pública, franca y descarada, hecha por Carlos Suárez, estratega de campaña de Abelardo de la Espriella, en una entrevista para Noticias Caracol. Cuando le preguntaron cómo lograron que un abogado penalista sin experiencia en cargos públicos, sin plan de gobierno claro y sin una sola propuesta económica seria alcanzara cerca de 13 millones de votos, Suárez respondió con la crudeza de quien sabe que ya ganó y ya no necesita disimular:
“Las campañas no se ganan con las propuestas (...) para ganar elecciones unipersonales se tiene que mover emoción, sentimientos".
Ahí está, en una sola frase, toda la verdad que el electorado colombiano no quiso ver durante meses: no le vendieron un proyecto de país. Le vendieron un show.
Abelardo de la Espriella no llegó a la presidencia como estadista. Llegó como presentador de televisión que encontró el escenario más grande del país. Y lo sabía. Sus propios asesores lo bautizaron como una marca, no como una candidatura. Crearon la "De La Espriella Style", lanzaron una app digital, y convirtieron cada mitin en un concierto de pop: pantallas gigantes, videos con inteligencia artificial, explosiones de pólvora, drones iluminando el cielo, y el candidato saludando al grito de "¡Firme por la patria!" con la camiseta de la selección Colombia puesta.
Esto no es política. Es teatro de masas. Es el mismo método que usan los telepredicadores para llenar estadios y vaciar bolsillos: mover emociones, no razones. Y funcionó. Mientras la izquierda discutía reformas tributarias, salud pública y transición energética, De la Espriella prometía "destripar" a sus opositores, extraditar a Petro, encarcelar a Cepeda y construir megacárceles como las de Bukele. No explicaba cómo. No importaba cómo. Lo que importaba era la emoción: la rabia, la venganza, la ilusión de que alguien finalmente iba a "peinar" a los de siempre.
La retórica vacía del "corroncho" millonario
De la Espriella supo leer perfectamente el resentimiento de una élite bogotana que lo miraba por encima del hombro. Se autodefinió como el "corroncho" que iba a poner en su lugar a los "cachacos" de la capital, usando el mismo lenguaje despectivo que antes le habían tirado a él. Vendió su riqueza ostentosa —sus carros costosos, sus vinos exclusivos, sus trajes Louis Vuitton— no como vulgaridad, sino como prueba de éxito, exactamente como hizo Donald Trump.
Y la gente compró el personaje. Compró al litigante millonario que prometía aplicar "todo el peso de la ley" contra quienes odiaban. Compró al boxeador que en cada discurso tocaba su bíceps derecho como si fuera a lanzar un golpe. Compraron la fantasía de que un hombre que nunca había administrado ni una alcaldía podía "arreglar este platanal en ocho meses".
Pero nadie le pidió el plan. Nadie le exigió los números. Porque, como dijo Suárez, las campañas no se ganan con propuestas.
El precio de votar con el estómago.
El problema no es que De la Espriella haya usado el método. El problema es que funcionó. Que cerca de 13 millones de colombianos prefirieron un espectáculo a un debate, un insulto a una política pública, una promesa de venganza a una hoja de ruta de desarrollo. El problema es que cuando un candidato admite abiertamente que no necesita propuestas para ganar, y aun así gana, le está enseñando a toda una generación de políticos que el engaño emocional es más rentable que el trabajo técnico.
Carlos Suárez, con su honestidad brutal, reveló el secreto de la cocina: la democracia no se ganó con ideas. Se ganó con manipulación afectiva. Con la misma lógica con la que un televendedor te vende un producto que no necesitas apelando a tu miedo, con la que un pastor estafador te pide diezmos prometiendo milagros, con la que un influencer te vende una vida perfecta que no existe.
Esto NO es con opiniones, es con DATOS. Así deja el país el presidente Gustavo Petro en comparación al gobierno anterior. Les propongo descargar la imagen y compartirla en todas sus redes sociales. Y guárdenla para comparar dentro de 4 años.
Fuentes: BanRep, DANE, FENALCO, ANDI, ANATO, MinHacienda
@YoAlejoV No solo cuanto costo, también quiénes la financiaron, cuanto cuesta la adecuación futura de los alrededores y si es legal que recursos privados se inviertan en bienes del Estado. Esperamos atentos.
Eterno agradecimiento a la audiencia que nos acompañó en la Radio Nacional. A la directiva de RTVC, en cabeza de Hollman Morris, quienes lograron que volviera a los micrófonos. Y al equipo que nos acompañó en este desafío. Volveré al retiro..
Recuerdan que los fachos proponían no darle empleo o despedir a los que votaron por Petro? Pues ahora se hizo tendencia no comprarle a empresas, comerciantes y vendedores que votaron por el criminal aboganster de la mafia que prometió destriparnos. El karma existe.
"Transformado por la inmortalidad..., el ungido gritaba exaltado (el día de elecc), golpeándose el pecho como simio antes de entrar en combate, que estaba 'listo para la batalla final'". La decencia es lo menos importante en Colombia. Columna
https://t.co/IKBQA5kdk2
En los 7 años que han pasado desde que se cayó el TransMilenio por la Séptima de Peñalosa, Claudia y Galán ya hubieran podido hacer algo por este punto crítico (7 con 85). Pero parece que prefieren que reine el caos para justificar gastarse billones más TransMilenio.
@Mariaaroord Estamos de acuerdo. Se debe procurar un cambio en la formación de liderazgos y visión del ejercicio publico del debate en las universidades publicas. Eso ha hecho que se produzca un desequilibrio en la distribución del poder político y tecnocratico de los asuntos del Estado.
Casi 40 años tuvieron que pasar para que don Rito y doña Julia, en Siachoque, Boyacá, por fin recibieran el título de la tierra que han trabajado toda la vida.
Su parcela, una herencia familiar, les dio el sustento sembrando maíz, papa, habas y cebada. Pero, como miles de familias campesinas, trabajaban sin papeles, sin seguridad jurídica y sin poder invertir para mejorarla.
Con este Gobierno eso empezó a cambiar. Gracias al Plan 10.000 Zona Andina en Boyacá, hoy tienen su título, tranquilidad para seguir sembrando y la certeza de que el futuro de sus hijos se construye en tierra propia.