Hay personas que hasta solteras siguen siendo exclusivas, fieles a su forma de pensar y amar y no llenando vacíos con cualquiera. Y yo soy una de ellas.
A veces la mejor ruta para sobrellevar el ambiente laboral, es la indiferencia. Llegas, haces tu trabajo, no aportas ideas nuevas, no sugieres nada y lo más importante, no te enojas. Que sigan en lo mismo, aunque suene bastante egoísta.