Su cuerpo se volvió inmortal y su voluntad completamente invencible, ya no tenía autoridad sobre el. Consciente de que ya no quedaba criatura capaz de enfrentarlo, nació el ser más poderoso de todos los tiempos, el dueño absoluto del destino y el rey que aguarda en las sombras.
Era una pieza palpitante de fuego oscuro. Sin dudarlo, Comenzó a devorarlo, sintió que su propio corazón se detenía, el fuego de la bestia recorrió su anatomía, quemando cualquier rastro de debilidad. sus ojos estallaron en un rojo encendido, reflejando un poder absoluto.