Me acuerdo ese sentimiento de ir al cine a los 8 años sabiendo que, durante todo el día, no ibas a vivir una mayor explosión de estímulos y experiencias que en esas dos horas. Hoy, en cambio, el cine es el único lugar en el que sucede una pausa de la sobreestimulación del mundo.
el loco agonizando mientras usaba sus últimos minutos de vida para asegurarse de salvarla a ella
yo a los 8 años: bueno igual le podrías haber cortado el pelo un poco mejor no