@leocenisoficial Hasta cuando? Hasta cuando nos vamos a dar cuenta que este modelo fracasó. Por culpa de ustedes y copeyanos Chavez entró al poder, ustedes fracasaron y nos dejaron un profundo dolor a toda la nación. ¡DESPIERTA VENEZOLANISTA! LA VIA ES SER NACIONALISTA, ES SER VENEZOLANISTA!
En 1938, Venezuela adquirió dos barcos de la Marina de Guerra Italiana, comprados por el gobierno de Eleazar López Contreras. El acto oficial de entrega contó con la presencia de ministros de ambos países, rebautizando las naves con los nombres de Urdaneta y Soublette.
Doloroso es que esas políticas no continuaran.
Ya que tanto se quejan ¿Por que no mencionan que ese trabajo de obrero les permitía a los presos reducir sus años de condena?
@homeroboscan ¿Como permitimos esta decadencia? ¿Hasta cuando vamos a permitir que estos choros estén en nuestras fuerzas Armadas?
Hay que erradicar a estas escorias. Renovar una fuerza Armada de excelencía, intelectual y moral.
DESPIERTA VENEZOLANISTA.
«El mejoramiento moral, intelectual y material de los habitantes del territorio patrio y transformación racional del medio físico, para lograr que Venezuela ocupe el rango que le corresponde por su situación geográfica, su extraordinaria riqueza y sus gloriosas tradiciones»
—MPJ
@gracielarequena Los ADecos eran unos santos, igual que los copeyanos y ni se diga los chavistas... Reducir a solo 2 autopistas la obra que se hizo por #Venezuela solo denota que UD es una grandísima ignorante, partidocrática y electorera a la que le gusta vivir del Estado y de los partidos.
🇻🇪🇺🇸| Al final el chavismo nunca fue antiimperialista, ni nacionalista, ni patriota.
Solo son una banda de delincuentes dispuestos a entregar la nación a cambio de poder y dinero (nuestro dinero).
Nunca en la historia de Venezuela habíamos sido tan humillados.
¿Alguien sabe para qué tenemos Fuerzas Armadas?
Son unos cobardes, vendidos, ladrones, asesinos y ahora las meretrices de los gringos.
El chavismo no merece ni perdón, ni olvido.
VENEZUELA: LA HORA DE NUESTRO RENACER
Hubo un tiempo donde nuestro nombre resonaba como sinónimo de grandeza. No fue casualidad; fue el resultado de una nación que entendió que su destino era el progreso, la disciplina y el trabajo.