MÍRENLOS. TODOS JUNTOS.
Ahí los tienen.
Kirchneristas, peronistas, radicales, socialistas, Coalición Cívica, progresistas, supuestos “republicanos”, exmacristas despechados y toda la fauna de una política que durante décadas aprendió a vivir alrededor del Estado.
Se pelean frente a las cámaras. Se acusan. Se diferencian. Se disfrazan de izquierda, centro, derecha, republicanos, socialdemócratas o defensores de las instituciones.
PERO CUANDO LES TOCAN EL PODER, LAS CAJAS Y LOS PRIVILEGIOS, APARECEN TODOS JUNTOS.
Y ahí se termina el teatro.
Durante décadas vieron cómo Argentina acumulaba déficit, inflación, deuda, pobreza, impuestos delirantes, regulaciones, empresas públicas deficitarias y una estructura política cada vez más gigantesca.
¿Dónde estaba entonces semejante ejército de indignados?
¿Dónde estaban las conferencias multitudinarias?
¿Dónde estaba tanta preocupación por “la gente”?
Ahora resulta que todos descubrieron simultáneamente que aman a los jubilados, la educación, la salud, las instituciones y la República.
¡QUÉ CASUALIDAD!
Justo cuando aparece un gobierno decidido a dinamitar el sistema político del que tantos vivieron durante décadas.
Y atención: Coalición Cívica incluida. Que nadie se esconda detrás de la palabra “República”, de la superioridad moral ni de credenciales institucionales. Los discursos podrán ser diferentes; cuando llega el momento de defender el statu quo, la foto los encuentra juntos.
Esta imagen es extraordinaria porque los desnuda.
No estamos viendo una coincidencia ideológica.
ESTAMOS VIENDO AL SISTEMA DEFENDIÉNDOSE DE MILEI.
Una oligarquía política que durante demasiado tiempo creyó tener derecho adquirido a decidir cómo debemos vivir, cuánto debemos pagar, qué pueden hacer con nuestro dinero y quién merece conservar sus privilegios.
Se llenaron la boca hablando de Argentina y de los argentinos.
Pero cuando tuvieron que elegir entre cambiar el país o conservar el sistema que los hizo poderosos, eligieron el sistema.
Mírenlos bien.
LA FOTO DE LA DESESPERACIÓN.
Porque por primera vez entendieron algo que los aterra:
Argentina puede funcionar sin ellos.
Y quizás eso sea precisamente lo que nunca estuvieron dispuestos a tolerar.
Empiezo yo
Los miro a todos amontonados y una sola palabra me viene a la cabeza:
MASSIFICACIÓN.
No sé si por la cantidad…
por la desesperación…
o por quién parece estar juntándolos. 😏
Qué foto, por Dios!!
@ldacos1 Ademas de MASSIFICACION, que coincido, me dan incontenibles NAUSEAS!!
Cuanto hace esas mismas caras enclavadas en ese recinto y no pudieron hacer NADA minimamente razonable por nuestro país!!
No, Gus. ¡¡¡ABSOLUTAMENTE NO!!!
¿De verdad creés que alguien que, más allá de cómo, por quién o con qué propósito haya sido impulsado originalmente, logró construirse durante años como un fenómeno político y comunicacional de semejante magnitud va a dilapidar ahora todo ese capital?
Milei apareció en cuanto programa pudo, instaló sus ideas, desarrolló un personaje propio y rompió todos los moldes de la política tradicional. Nadie le regaló la dimensión que alcanzó. La construyó, la sostuvo y la convirtió en una fuerza política capaz de llegar a la Presidencia.
Milei llegó al balotaje enfrentando a Massa, un político profesional que utilizó todas las peores mañas del sistema. En aquel debate intentó arrinconarlo, desestabilizarlo y convertir sus rasgos personales en un arma en su contra.
¿Y qué pasó?
Pasó exactamente lo contrario de lo que muchos esperaban: una enorme parte de la sociedad se puso del lado de aquel a quien pretendían destruir.
Y esa noche Massa murió políticamente.
Murió, aunque muchos todavía no se hayan dado cuenta. Lo único que parece conservar vida propia es su impunidad post mortem.
Y Milei fue Presidente.
Por eso resulta increíble pensar que hoy, después de haber alcanzado semejante dimensión política, de haberse convertido en una figura de proyección internacional y, sobre todo, de tener plena conciencia del lugar que ocupa y de la misión histórica que está cumpliendo para la Argentina, América Latina y el mundo, vaya a tirar todo por la borda.
¿De verdad creen que no sabe lo que hace?
Para mí, es exactamente al revés.
Milei sabe perfectamente qué personaje construyó, qué fenómeno representa y qué capital político tiene entre sus manos.
Y como buen genio que es, probablemente tenga también esa cuota de locura que tantas veces acompaña al genio. Pero tiene algo todavía más extraordinario: la humildad y la modestia de no necesitar proclamarse como tal.
Sabe también que su liderazgo no se limita a una elección ni a una coyuntura: expresa una batalla cultural, económica e institucional contra décadas de decadencia, privilegios y fracaso.
Pensar que va a dilapidarlo es volver a subestimarlo.
Ya lo subestimaron demasiadas veces.
Y así les fue.
Milei va a ocupar un lugar único en la historia argentina.
Y probablemente también en la historia de América Latina y del mundo.
Porque lo que representa no es simplemente una experiencia política argentina. Es el intento de quebrar un modelo de decadencia que durante décadas pareció intocable y de reemplazarlo por una transformación profunda basada en la libertad, la responsabilidad y el fin de los privilegios.
Por eso no lo subestimen.
Milei sabe perfectamente lo que está haciendo.
UN ACUERDO EXPLÍCITO Y TEMPRANO ENTRE @JMilei Y @mauriciomacri, LLA Y EL PRO, NO SERÍA SOLAMENTE UN ACUERDO ELECTORAL. SERÍA UNA SEÑAL ECONÓMICA INEQUÍVOCA.
Y probablemente una de las señales más importantes que podrían darse de cara a 2027.
¿Por qué?
Porque una parte fundamental de las decisiones económicas depende de las expectativas.
Si inversores, empresas, ahorristas y mercados empiezan a percibir desde ahora una probabilidad mucho mayor de continuidad del rumbo económico durante otros cuatro años, disminuye el riesgo de reversión de las reformas.
Y ahí puede ponerse en marcha un círculo virtuoso antes de las elecciones:
Mayor previsibilidad política → menor percepción de riesgo → potencial baja del riesgo país → mejores condiciones de financiamiento → más inversión → más actividad → más empleo → más crecimiento.
Es decir: adelantar la certeza política puede adelantar decisiones económicas.
Capital que esperaba puede comenzar a invertirse.
Proyectos que dependían de saber qué ocurriría después de 2027 pueden acelerarse.
Empresas que dudaban entre invertir ahora o esperar pueden ampliar su horizonte.
Y el crecimiento que muchos esperan para después de las elecciones podría empezar a anticiparse.
Ése es, para mí, el enorme valor de un acuerdo temprano entre LLA y el PRO.
Y antes de que aparezcan las objeciones previsibles de ambos lados, aclaremos algo fundamental:
ESTO NO SIGNIFICA QUE LLA NECESITE AL PRO PARA SOBREVIVIR, NI QUE EL PRO TENGA QUE DESAPARECER DENTRO DE LLA.
Tampoco se trata de repartir cargos, borrar identidades ni decidir hoy una lista electoral.
Se trata de algo mucho más importante: dar una señal económica inequívoca de que existe una mayoría política dispuesta a garantizar la continuidad del rumbo, las reformas y el equilibrio fiscal más allá de 2027.
A quienes desde LLA digan “podemos ganar solos”, les diría: puede ser.
Pero ése no es el punto. ¿Para qué obligar a la economía a esperar hasta 2027 para comprobarlo?
Y a quienes desde el PRO digan “no podemos entregarnos a LLA”, exactamente lo mismo: nadie está proponiendo una rendición.
Acordar un rumbo no significa renunciar a una identidad.
Porque acá no debería discutirse quién se queda con qué sello.
Debería discutirse cómo reducir cuanto antes el riesgo político que todavía descuenta la Argentina y acelerar los mecanismos del crecimiento.
Después está, naturalmente, el efecto electoral.
Un acuerdo temprano evitaría meses de enfrentamientos absurdos entre electorados que finalmente terminarán acompañando un mismo proyecto, reduciría el fuego amigo y permitiría presentar con anticipación una alternativa política consolidada.
Y creo que aumentaría enormemente las posibilidades de ganar incluso la provincia de Buenos Aires.
Un acuerdo tardío también podría permitir ganar la elección.
Pero habríamos desperdiciado algo mucho más valioso: EL TIEMPO.
Meses de incertidumbre.
Meses de volatilidad preelectoral.
Meses de inversiones esperando.
Meses de encuestas convertidas en movimientos de bonos, riesgo país y expectativas.
Meses de mayor costo de financiamiento para el país y las empresas, producto de esa incertidumbre.
Y meses de desgaste político innecesario entre quienes finalmente deberán ponerse de acuerdo.
Porque hay algo que no deberíamos perder de vista:
LA DEMORA NO ES GRATUITA. TIENE UN COSTO ECONÓMICO.
Por eso la discusión no debería ser:
“¿LLA y el PRO van a acordar para 2027?”
La verdadera pregunta es:
¿POR QUÉ ESPERAR HASTA 2027 PARA DAR UNA SEÑAL QUE PODRÍA EMPEZAR A PRODUCIR SUS EFECTOS ECONÓMICOS HOY?
Un acuerdo temprano no sólo podría ayudar a ganar una elección.
PODRÍA ADELANTAR LA CONFIANZA, ACELERAR LA INVERSIÓN Y HACER QUE LA ARGENTINA EMPIECE A COSECHAR ANTES LOS BENEFICIOS DE LA CONTINUIDAD.
¿PARA QUÉ ESPERAR?
@ldacos1@JMilei@mauriciomacri Para mí es imprescindible consolidar una corriente política mayoritaria que asegure continuidad del rumbo a partir de 2027 y tienen que hacerlo bien porq también es necesario que la ciudadanía acompañe en las urnas. La alianza debe construirse con un mensaje contundente y claro!
¿NOS VAMOS A DESPERTAR DE UNA BUENA VEZ?
¿O vamos a dejar que, por enésima vez, los mismos crápulas que se adueñaron de la Argentina durante más de 80 años nos vuelvan a tirar a la mierda?
Porque acá ya no se trata de Milei, de Caputo ni de una elección.
Se trata de nosotros.
De nuestro país.
Y de si esta vez vamos a defender la oportunidad de salir adelante o vamos a permitir que los mismos de siempre vuelvan a destruirla.
ENTONCES, ¿QUÉ ESTAMOS ESPERANDO PARA REBELARNOS?
¿Vamos a seguir mirando mansamente cómo los mismos que durante décadas llevaron a la Argentina de fracaso en fracaso intentan destruir, otra vez, la posibilidad de cambiarla?
BASTA.
Basta de aceptar el relato.
Basta de dejarnos asustar.
Basta de permitir que nos fabriquen crisis, candidatos y salvadores.
Basta de entregarles nuestro futuro a quienes ya tuvieron décadas para demostrar de qué eran capaces.
REBELÉMONOS CÍVICAMENTE.
Hablemos. Discutamos. Exijamos. Votemos. Defendamos con argumentos cada cambio que creemos correcto.
Porque la Argentina NO ES DE ELLOS.
Es nuestra.
Y si después de más de 80 años todavía no aprendimos a defenderla de quienes pretenden volver a apropiársela, entonces también tendremos que preguntarnos cuánto de nuestros fracasos permitimos nosotros mismos.
ESTA VEZ, NO.
ESTA VEZ NO NOS VAN A LLEVAR PUESTOS.
Happening again in Spain, the Bishop called it:
"They are not refugees, they're invaders who want to Islamize Europe. They want to destroy Europe's religion and culture"
Do you support the Bishop? ✝️
Tenés razón Van der Kooy, no pegué un pronóstico.
El dólar se fue a 4 mil nomás.
La inflación no bajó del 20 por ciento mensual, ni del 12, ni del 8, ni del 4.
No hubo nada de inversión en energía!
El PBI colapsó y el riesgo país no pudimos bajarlo de 2000 puntos básicos lamentablemente.
Imposible arreglar con el Fondo nomás, y mucho menos comprar dólares y acumular reservas en un esquema de bandas!
Al final, lo único que hicimos fue reducir 5 puntos el déficit fiscal en un mes, pero bueno, en eso todos coincidíamos que era una pavada.
Hay que reconocer que en los temas importantes, tuviste razón en todo y que si acá hubo un profeta, ese fuiste vos.
@ldacos1 El problema es cuando la democracia se corrompe y deja de serlo para convertirse en un sistema donde la justicia protege delincuentes y estafadores!!!
¿NOS HEMOS VUELTO LOCOS?
¿De verdad la Argentina va a aceptar que, apenas 30 meses después, vuelvan a aparecer los mismos que dejaron el país devastado presentándose ahora como sus salvadores?
¿Pero qué clase de delirio colectivo es este?
¡SON LOS MISMOS!
No pertenecen a una generación política lejana.
Gobernaban hasta diciembre de 2023.
¿Ya nos olvidamos de cómo entregaron el país?
¿De la inflación descontrolada, la pobreza, el déficit, las reservas destruidas, el deterioro educativo y la inseguridad?
¿Ya nos olvidamos del atropello a la propiedad privada, de las usurpaciones y tomas toleradas o justificadas, de propietarios atravesando calvarios para recuperar lo que legítimamente era suyo?
¿Nos olvidamos de que llegaron a naturalizar que el derecho del propietario pudiera terminar subordinado, en los hechos, a quien ocupaba ilegalmente su propiedad?
¿Ya nos olvidamos del desprecio por las instituciones y las reglas básicas de una sociedad organizada?
Y lo verdaderamente escandaloso es que ni siquiera vuelven arrepentidos.
No piden perdón.
No hacen autocrítica.
No reconocen responsabilidades.
¡Algunos hasta reivindican lo que hicieron y anuncian que volverían a hacerlo!
Entonces la pregunta ya no es solamente qué pretenden ellos.
La pregunta es mucho más inquietante:
¿QUÉ NOS PASA COMO SOCIEDAD PARA QUE ESTO PUEDA ESTAR SUCEDIENDO?
¿Cómo puede alguien destruir un país, retirarse apenas un par de años y volver a tocar el timbre diciendo:
“Vengo a salvarlos”?
¿Y cómo puede haber argentinos dispuestos a abrirles nuevamente la puerta?
Y que nadie confunda este reclamo de memoria con una invitación a buscar una supuesta “tercera alternativa”.
Milei recibió un país devastado y asumió el costo de hacer lo que durante décadas nadie quiso hacer: ordenar las cuentas, enfrentar privilegios y terminar con buena parte del negocio de la política.
Que tampoco vengan ahora algunos supuestos “republicanos”, sectores del PRO, liberales desencantados, exfuncionarios o aspirantes presidenciales a sobrevolar el esfuerzo realizado para convencernos de que ellos son la alternativa superadora.
Una cosa es discutir formas, errores o decisiones y otra muy distinta debilitar este proceso para volver a empezar de cero o, peor aún, terminar facilitando el regreso de quienes dejaron el desastre.
No necesitamos otra aventura ni otro experimento. Necesitamos que el cambio iniciado continúe, mejore y se consolide.
Y existe otra responsabilidad enorme: la Justicia.
Cuando existen sospechas fundadas de delitos, jueces y fiscales tienen la obligación de investigar y, cuando las pruebas lo demuestran, juzgar y condenar respetando las garantías constitucionales.
Porque una democracia donde la corrupción queda atrapada en expedientes interminables termina dejando la peor enseñanza:
gobernar mal puede tener costo electoral, pero delinquir desde el poder quizá no tenga ninguno.
Por eso aquella vieja frase adquiere hoy una dimensión brutal:
“La culpa no es del chancho, sino del que le da de comer.”
Ellos vuelven porque saben que pueden volver.
Porque saben que la memoria dura poco y que una Justicia lenta, inoperante o corrupta puede terminar garantizando la impunidad.
Y entonces la pregunta final es brutal:
¿DE VERDAD VAMOS A PERMITIR QUE LOS LADRONES DE SIEMPRE Y UNA JUSTICIA INOPERANTE O CORRUPTA NOS ANIQUILEN COMO SOCIEDAD?
¿O ESTA VEZ VAMOS A TENER MEMORIA?
SEÑORES, ¡¡¡DESPERTEMOS!!!
🇦🇷🇦🇷💪💪VLLC💪💪🇦🇷🇦🇷
@ldacos1 Comparto todo!!! 👏👏👏👏👏👏 Sería insólito que otra vez nos traicioneros a nosotros mismos y se facilite que intenten regresar los que nos carcomieron hasta el desastre. Hay mucho que seguir construyendo aún, mucho por mejorar. Renunciar al camino del cambio iniciado, NUNCA!!!!
¿”Volver a empezar”, Hernán? Argentina lleva décadas volviendo a empezar. Precisamente porque cada intento de ordenar las cuentas termina chocando contra quienes, ante cada costo de la transición, anuncian el fracaso antes de tiempo.
Si existen esas ‘tensiones sociales y productivas’ de una magnitud capaz de quemar las reformas, mostrá los datos, cuantificalas y explicá concretamente qué medidas proponés corregir.
Porque advertir que todo puede terminar mal es muy fácil. Lo responsable, especialmente para alguien que fue ministro de Economía, es explicar qué está mal, cuál es la alternativa y cómo se financia.
Argentina necesita discusión económica seria, no otra profecía de que tendremos que volver a empezar.”
@ldacos1 La verdad estoy harta escuchar habar y hablar sin sustancia, sin propuesta de como evitar riesgos para no perder el impulso logrado. Hay dificultades, sí. Volver hacia atrás NUNCA!!!!
Parece que algunos supuestos macristas creen bastante menos en Mauricio Macri de lo que dicen.
Resulta increíble verlos desesperados por dinamitar cualquier entendimiento entre el PRO y LLA, pontificando como si fueran grandes politólogos y explicándole al propio Macri qué debería hacer.
¿Realmente creen que Mauricio Macri, después de todo lo que vivió, construyó y aprendió en la política argentina, no comprende perfectamente lo que está en juego?
@mauriciomacri sigue trabajando, como lo hizo siempre, por el bien del país. Y sabe perfectamente que hoy el entendimiento entre el PRO y LLA es el camino.
No significa desaparecer, ni someterse, ni renunciar a la identidad del PRO. Significa entender la realidad política, encontrar coincidencias fundamentales y evitar que los egos, los personalismos y las pequeñas disputas terminen destruyendo una oportunidad histórica.
Porque hay algo todavía más absurdo: amenazar con no votar si existe un acuerdo con LLA y terminar facilitando, directa o indirectamente, el regreso de quienes llevaron a la Argentina al desastre.
Eso no es defender al PRO.
Y mucho menos es confiar en Macri.
Si realmente confían en él, déjenlo hacer política. Evidentemente sabe bastante mejor que muchos de sus autoproclamados defensores lo que está haciendo.
@ldacos1 Coincido absolutamente!!! Un acuerdo entre LLA y PRO es muy importante o pondremos en juego los avances logrados e iremos para atrás nuevamente! No pueden tener chances de volver los que nos destruyeron!!!
Qué desagradable escuchar a Prat-Gay @alfonsopratgay construir semejante comparación, como si Milei hubiera asumido una economía normal y hubiese generado desde cero la inflación de sus primeros meses.
Milei recibió en diciembre de 2023 una economía al borde de la hiperinflación, después del desastre de Alberto Fernández y de la gestión económica siniestra de Sergio Massa: emisión, déficit, cepo, reservas netas negativas, deuda comercial acumulada y una enorme cantidad de precios artificialmente contenidos que inevitablemente debían corregirse.
Por eso tomar la inflación acumulada desde el día de la asunción y compararla alegremente con el promedio de 91 años del Banco Central es intelectualmente muy pobre. Mete en la cuenta de Milei el impacto inicial del sinceramiento de una economía que recibió completamente desquiciada y después ignora lo verdaderamente relevante: la trayectoria de la inflación una vez realizado ese ajuste inicial.
El mérito de una política antiinflacionaria no se evalúa fingiendo que el 10 de diciembre de 2023 la Argentina arrancó de cero. Se evalúa preguntando qué inflación recibió, qué desequilibrios heredó y qué ocurrió después de corregirlos.
Y eso es precisamente lo que resulta incómodo reconocer: Milei no recibió estabilidad y la destruyó; recibió una bomba inflacionaria activada y logró desarmarla.
Prat-Gay fue ministro de Economía. Conoce perfectamente la diferencia. Por eso resulta todavía más desagradable escucharlo presentar semejante razonamiento como si fuera un análisis económico serio.
Y me extraña de vos, Francisco. @EcharrenF . Siempre te consideré uno de los pocos periodistas rescatables y realmente me sorprende que adhieras a esta politiquería barata de Prat-Gay, y justamente ante quien considero el operador número uno de la Argentina.
@ldacos1 Yo tampoco comprendo como en lugar de contraponer y solo generar controversia no se tira fuerte del carro de todas las reformas que nos ayuden a crecer. Es lo único que puede sacarnos adelante.