El ex-mercenario no tardaría un instante en fruncir el ceño tras recibir aquella respuesta y escucharle chasquear la lengua. ¿Qué diablos le pasaba? Suspiró con pesadez, negando testa y a su vez, torciendo labios en una mueca.
"No sé que te ha dado, pero sabes que puedes +
+ tal vez, tan solo se trataba de algun juego nuevo creado por la mente maestra tras todo el asunto.
"¿Te parece bien?"
Con lentitud, hincó una rodilla para levantarse de allí, no sin antes aproximarse a Norton y estirar zurda a su cabeza, queriendo retirar los minúsculos +
+ incorporaba, apoyándose sobre palmas en el césped. Suerte que su capucha era verde y no se notarían las manchas, aunque no es como si le importase.
Al no recibir respuesta, volvió a llamarle.
"Campbell."
Tras unos minutos absorto en sus pensamientos, volvería a abrir ojos, dirigiendo su mirar al de oscuras hebras. ¿Qué rondaba por la mente del otro? Solía ser bueno leyendo rostros. Al fin y al cabo, en la guerra había presenciado un sinfín de horrores, las miradas más +
+ escapó de su garganta al ver como estaba tapándose el rostro. ¿Estaba bien...? No lo parecía. Le era casi imposible saber que rondaba por aquella cabeza. Lo que conocía sobre él le dejaba claro que tampoco fue alguien feliz.
"Campbell."
Se atrevió a llamarle mientras se +
+ le había amenazado no era amenazador en absoluto.
Era curioso como los altos muros del de cabellos azabaches a veces solían agrietarse y bajar un poco, —lo mínimo— en dadas ocasiones o momentos en los que ambos estaban a solas.
"Hm..."
Rodó ojos. Sabe que el prospector es capaz de volver a por él, incluso cuando el hunter está furioso y sus ojos brillan en un rojo intenso. La mayoría de discusiones suelen ser sobre ese acto... o cuando alguno de los dos falla en su habilidad.
Suspiró.
"Lo intentaré." +
+ junto a recuerdos del pasado.
Frunciría el ceño, en un intento muy vago de dejar atrás aquellos pensamientos. Trató de centrarse en el presente, en su acompañante, en el futuro juego retorcido que debían jugar.
Inspiró, controlando la respiración.
El tono de voz con el que +
Se quedó sentado, observándole en silencio mientras parecía planear una estrategia. Estrategia que fue de su agrado, aunque temía que el hombre pudiera salir malherido.
Con el puño cerrado, daría un par de golpecitos en pecho propio, asintiendo.
"Cuenta conmigo. Ya sabes que +
+ durante el juego, intentaría bloquear el máximo de golpes que pudiera. Lo que su cuerpo aguantase. El objetivo era ganar, pero si debían dejar a alguien atrás preferiría ser él.
No se podía permitir perder un +