Pedro Porro marcó el gol que metió a España en la final del Mundial. Luego lloró recordando a su abuelo Antonio, que dormía en el coche para que él pudiera seguir entrenando.
Porro nació en Don Benito, Badajoz, una ciudad de poco más de treinta mil personas en Extremadura. Sus padres trabajaban jornadas largas y quien asumió gran parte de su crianza fueron sus abuelos maternos, Antonio y Manola. Cuando Pedro empezó a destacar en las categorías inferiores y le llegó la oportunidad de incorporarse a la cantera del Rayo Vallecano en Madrid siendo adolescente, la familia tuvo que tomar decisiones que el dinero no facilitaba.
El abuelo Antonio lo llevaba a los entrenamientos en coche desde Badajoz. Son más de trescientos kilómetros. En lugar de pagar hotel, Antonio esperaba en el aparcamiento durmiendo dentro del vehículo hasta que terminaba la sesión. Luego volvían a casa. Así, durante meses. El nieto entrenaba. El abuelo dormía en el coche.
Porro ha contado esta historia en varias entrevistas emocionándose de la misma manera cada vez que la menciona, porque no es una anécdota de superación que ha digerido ya. Sigue pesándole lo que costó. "Sin mi familia no soy nada", dijo después del partido contra Francia. "Todo lo que tengo se lo debo a ellos."
El lateral derecho que asistió a Ferran Torres para el gol de la final, el jugador elegido mejor del partido de semifinales, el hombre que ha hecho del carril derecho de España uno de los mejores del mundo, empezó su carrera durmiendo de aparcamiento en aparcamiento con un abuelo que nunca le preguntó si merecía la pena.
Los abuelos rara vez preguntan eso.
"Ver a tu hijo sufrir es de las cosas más duras que hay."
Eso lo dijo Marc Cucurella. No lo dijo después de una derrota ni después de una lesión. Lo dijo hablando de su hijo Mateo, de siete años, diagnosticado con Trastorno del Espectro Autista cuando tenía tres.
Cucurella y su esposa Claudia empezaron a notar comportamientos distintos en la escuela infantil. Mateo jugaba solo mientras los demás niños interactuaban en grupo. Llegó el diagnóstico. Y llegaron los meses que Claudia describió así: "Todos los días íbamos juntos a dejar a Mateo y volvíamos a casa llorando."
Lo que nadie sabe es que el fichaje de Cucurella por el Real Madrid en 2026, por 55 millones de euros, tuvo menos que ver con el fútbol que con un mapa de terapeutas. La familia buscó qué ciudad ofrecía mejores recursos especializados para Mateo. "Lo primero que miramos son los colegios y las terapias. Madrid lo tiene todo", explicó Marc. El lateral izquierdo que ha ganado una Copa del Mundo eligió su próximo club en función de lo que necesitaba su hijo.
El jugador que ha levantado la Copa del Mundo con España el 19 de julio en Nueva York lleva desde los tres años de Mateo construyendo una vida en paralelo al fútbol: buscando especialistas, eligiendo colegios, aprendiendo a entender un trastorno que el mundo todavía comprende mal.
Fue campeón del mundo el domingo. El lunes, Mateo seguía siendo lo primero. ¡Hoy cumple años este gran hombre ! ¡Felicidades Cucurella!
🙃 Hay regalos que llegan antes de tiempo... y luego está 𝗲𝗹 𝗱𝗲 𝘁𝗲𝗻𝗲𝗿𝘁𝗲 𝗲𝗻 𝗲𝘀𝘁𝗲 𝗲𝗾𝘂𝗶𝗽𝗼.
Felices 28, @cucurella3 🎂.
Cuánto bien haces y qué afortunados somos de compartir camino contigo.
#VamosEspaña
Cucurella dijo que Mateo solo iría al estadio en caso de llegar a la final, puesto que no es un lugar idóneo para un crío con TEA. Y ha podido ir y ver a su padre convertirse en campeón del mundo. Me parece mega emocionante.
🗣️ Luis de la Fuente:
“I’m so happy we won the World Cup. This is the happiest day of my life, thanks to Ferran Torres’ goal. But we also need to talk about the VAR and the referee. I have never seen a bigger robbery in my coaching career than this. It looked like they wanted Argentina and Lionel Messi to win it again so badly.
The referee was practically Argentina’s 12th man on the pitch. In the first half, there were several fouls that he ignored, but the worst was the challenge on Dani Olmo. Mac Allister tackled him with both feet, which is a red-card offense, but the referee and VAR ignored it.
There was also the challenge on Yamal, where a player stepped on his ankle from behind. The referee ignored it, and VAR didn’t intervene either.
Argentina should be ashamed of receiving such favoritism in a World Cup final. They had the officials on their side, but we were fully prepared for everything. In the end, football won.”