La mujer ladea el rostro, mirando a su nieta con sentimientos encontrados. Sin embargo, le gana la dulzura, como de costumbre.
— Me temo que no conozco muy bien al joven Stark. Cuéntame tú, cariño. ¿Cómo es él? ¿Cómo te trata?
—Bueno nos conocimos no hace mucho en la corte, ambos empezamos a sentir algo por el otro— le confiesa con total libertad, pues confiaba completamente en ella y en su buen criterio. —Padre se enteró y bueno… ahora quiere presentar una propuesta de matrimonio a los Stark.
< mirada puesta en ella, asiente.
— Considero que es un muy buen partido, querida. He oído sólo buenas cosas sobre ese joven y es una pena que no haya tenido ninguna hija, porque seguro que lo habría escogido para concertar un matrimonio. ¿Sois feliz vos, lady Ashara? ¿Os cuida?
La reina al fin y al cabo no deja de ser una mujer cuya juventud fue robada, por eso cualquier pequeño ápice de emoción le atrae e ilusiona. Y si el amor está enredado en todo aquello… Ah, suspiraría durante días enteros.
El nombre de joven lobo la hace sonreír y con la >
*La dorniense terminaría de beber aquel trago de té, con cierto nerviosismo mal ocultado. Nadie lo sabía, salvo Robert. Pero sabía que podía confiar plenamente en la reina.*
Es Ned Stark mylady. Él es el hombre que me ha robado el corazón, y los pensamientos.
*Diría,
@NoFunCZeppeli No era algo mal, es sólo que ella se casó con su propio hermano, a la fuerza, y no está de acuerdo con este tipo de uniones. Por lo tanto, jamás se lo desearía a ninguno de sus descendientes.
Pero ante el amor que exuda él, no le cabe duda. La reina sonríe, llena de dulzura. >
Rhaella suelta un largo suspiro, acercándose para tomar asiento junto a ella.
— ¿Quién es vuestro enamorado? Prefiero que me lo contéis vos antes que enterarme por las habladurías de la Corte…
¿Uhm?
*Casi se atraganta con el té que está bebiendo, y que no le resulta desagradable cuando lo huele.*
Es que los norteños son muy hermosos mi señora.
*Diría ruborizándose apenas.*