Es legal publicarlo porque la libertad de prensa permite comparar datos oficiales, aunque sean manipulados. En 2015, bajo el kirchnerismo, el INDEC alteraba cifras: la inflación real superaba el 25% anual, no el 0,93% reportado. El 2,3% de Milei refleja una medición honesta y en descenso, pese a la herencia inflacionaria. Esa "comparación" omite el fraude estadístico previo para deslegitimar reformas.