Es erróneo pensar y creer que logramos las cosas absolutamente solos, si estamos donde estamos es por que alguien nos amó o nos ayudó… somos el producto del amor y esfuerzo de muchas personas.
- Se come a 3 brasileñas
- Sienta a Endrick durante todo el mundial
- Lo mete ante Noruega para demostrar que tenía razón
- Mete a Neymar cojo estando 0-0 en el marcador
- Se va para casa en octavos
Cocinada Legendaria.
@SandraSn6@wattersanyi Eso trato, vi eso de apretarla en ropa con mi olor y cositas asi. Por ratos si se queda conmigo y de ahí se pone esquiso y se larga a esconder.
Entonces hice todo el tema del Feng-Shui de gatos con la comida y el agua arenero etc. A ver qué tal sigue.
@mataperezluis@wattersanyi La ignorancia que irradias debe de ser fluorescente en la noche jajajajaja.
Regresa a tu esquinita abri nueces a mordídas jajajaja.
@anissette Sabes a mi me pasaba con mi nena grande. Y vine y dije ok te dejare ser. Ella queria vestido siempre a todos lados. Asi que la deje y siempre lleve jeans y ropa para jugar. A la primera caida y raspón me daba la razón a veces asi toca enseñarles. Jajaja
Al final mi trabajo crudo y duro es resolver problemas.
Sin mas osea de todo tipo en ambitos de ingeniería desde super complejos hasta pendejadas que vienen desde el diseño.
@SandraSn6@wattersanyi Si gracias eso me dijeron. Lo lleve al vet a vacunar y desparasitar. Le compre juegos y le hablo al llegar a casa. Dice quién me lo dio que tiene 20 y que extraña la manada. Yo solo puedo tener uno. Asi que ahí voy.
@Rafael23252902@wattersanyi A mi parecer y por razones obvias tu eres el estupido jajajaja. Pero gracias por los tips que no te pedí y que obviamente me chupan un huevo.
Hay una escena de The Crown que siempre me viene a la cabeza cuando se habla de estatus.
Es cuando Margaret Thatcher va por primera vez a Balmoral.
Ella intenta hacerlo todo bien. Al fin y al cabo es la primera ministra del Reino Unido. Lleva la ropa que considera adecuada, procura estar a la altura, intenta adaptarse...
Y, sin embargo, desde el minuto uno queda completamente fuera de lugar.
No porque le falte dinero ni poder.
Sino porque le faltan los códigos.
Nadie le explica cómo se viste uno allí para salir al campo, cuándo toca cambiarse de ropa, qué se espera de cada momento. Los demás lo saben porque han crecido con ello.Ella no.
Y lo más llamativo es que nadie tiene el menor interés en ayudarla.
No hace falta decirle: "Tú no eres de los nuestros." Basta con dejar que se equivoque una vez detrás de otra.
La escena resulta incómoda de ver precisamente por eso. Porque ves el esfuerzo de Thatcher por encajar y, al mismo tiempo, ves que los demás parecen disfrutar comprobando que no conoce las reglas.
Y creo que esa escena explica muy bien que el estatus no es solo dinero.
De hecho, ni siquiera creo que exista "el estatus" . Hay muchos.
Está el económico, el cultural, el educativo, el profesional... Cada grupo tiene sus propios códigos y lo que para unos significa prestigio, para otros puede no significar absolutamente nada.
Hay una idea a la que llevo tiempo dándole vueltas.
Igual es una simplificación, pero cada vez tengo más la sensación de que cuanto más consolidado está un estatus, menos necesidad hay de demostrarlo.
Los códigos se vuelven casi invisibles.
Los entienden los que pertenecen al grupo y pasan desapercibidos para los demás.
En cambio, conforme el reconocimiento depende más de que te vea todo el mundo, los símbolos se vuelven cada vez más evidentes.
Más logos, extravagancias, necesidad de que quede claro.
Y por eso, a raíz de ese tuit de hoy sobre unas zapatillas de lujo, pensaba que probablemente impresionan mucho más a quien aspira a entrar en un determinado mundo que a quien ya está dentro.
Porque los símbolos visibles se pueden comprar.bLos códigos invisibles, no.
Y quizá por eso el lujo más antiguo —el de familias que llevan generaciones moviéndose en determinados círculos— muchas veces resulta casi aburrido visto desde fuera. No necesita llamar la atención. La mayoría ni aparecen en RRSS.
El reconocimiento ya lo tienen.
No digo que sea una ley universal. Hay muchísimas formas de vivir el estatus y seguro que hay excepciones.
Pero sí me parece un patrón interesante: muchas veces, cuanto más consolidada está la pertenencia a un grupo, menos necesidad hay de demostrarla.
Y quizá por eso el verdadero estatus no siempre es el que más se ve.
A veces es precisamente el que solo reconocen quienes comparten esos mismos códigos. Y hace que el que está fuera, se equivoque una y otra vez.