Los americanos hacen un mundial en su país para creerse los reyes del mundo y el mayor pique del mundial entre un brasileño y un noruego, es hablando en español.
Estamos tan de vuelta que asusta.
Nueve de la mañana y fíjense cómo viene el Sol de hoy…
A cerrar todo, como nos enseñaron nuestras abuelas del Sur de España, y a ponerlo todo fresco.
Como en la vida: al resguardo, con calma y paciencia, resistiendo, adaptándonos al tiempo y con alegría.
¡Dios nos ayuda!
Cristiano Ronaldo: brillante dentro del campo, ¿incapaz de aceptar su mayor derrota?
No ganar un Mundial no es un fracaso. Necesitar convencer al mundo de que no importa, quizá sí.
Cristiano Ronaldo es una de las mayores leyendas de la historia del fútbol.
Pero incluso las leyendas tienen zonas incómodas.
Su grandeza dentro del campo es indiscutible: goles, disciplina, mentalidad, ambición y una carrera imposible de repetir. Pero fuera del campo, a veces aparece una necesidad de controlar el relato que juega en su contra.
Decir que una Eurocopa vale lo mismo que un Mundial no es ambición. Es intentar maquillar una herida.
Y quizá ahí está la enseñanza.
Todos tenemos sueños que no conseguimos. Todos tenemos objetivos que se nos escapan. El problema no es no lograrlos. El problema es necesitar cambiar la narrativa para no aceptar el dolor de aquello que faltó.
Cristiano no necesita inventarse nada.
Su carrera ya es inmensa.
Pero a veces el ego nos impide aceptar que incluso una vida extraordinaria puede tener una ausencia.
Y eso también nos pasa fuera del fútbol.
En el trabajo, en la empresa, en la vida.
A veces no sufrimos por lo que no logramos, sino porque no sabemos convivir con ello sin justificarnos.
La grandeza real no consiste en ganarlo todo.
Consiste en poder mirar lo que faltó sin necesidad de mentirse.
Vídeo via @DSports
La fe no es entenderlo todo, sino confiar en Dios, incluso cuando todo parece imposible,
¿Te encuentras en una situación que parece imposible?
Deja tu nombre e intención; vamos a orar para que Dios rompa cualquier dificultad.
🙌
Para mantener una Tradición, es fundamental la gente que trabaja para que luzca todos los años en todo su esplendor.
Vísperas del Corpus, Sevilla ya está prácticamente engalanada y un aplauso muy fuerte a todos los que, en silencio, han dado forma a esta ciudad efímera.
Ángel de mi guarda dulce compañía, no me desampares ni de noche ni de día. Las horas que pasan, las horas del día, si tú estás conmigo serán de alegría. No me dejes solo, sé en todo mi guía; sin tí soy chiquito y me perdería. Ven siempre
a mi lado, tu mano en la mía. ¡Ángel mío¡