— “Estas muy zafado, amigo mío.”
¿Por qué siempre atraía a los más idiotas?
Y es que sonaba tan irracional todo aquello que decía aquel hombre, que era hasta gracioso.
Pronto su pensar fue interrumpido por el sonar de los platos sobre la mesa, pues el mozo
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Ya había llegado con sus alimentos.
— “¿Adam es un nuevo nombre tuyo? Una mierda con la que te identificas o algo así… No quiero meterme en mierdas de genero y esas cosas que enserio no comprendo”
Soltó sin vergüenza o importancia alguna, arrimando su plato
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Mueca meramente de extrañeza se a fijado en el rostro de la cantante, le miraba como un bicho raro.
Y es que no podía culparlo, todos ahí eran seres meramente extraños. Aunque su constante plática e insistencia en ser el primer hombre comenzaba a «casi convencerla»
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—“Mira lunático… Digo… Fernando… En caso de que fueras el gran Adam… ¿Qué carajo haces aquí? Digo te estás jodiendo como los demás en el puto infierno.”
Le miró con una sonrisa jocosa, esperaba una respuesta algo que le diese un poquito más de armas para pensar
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Tranquilidad, mientras miraba sus uñas fijamente.
En verdad necesitaba un retoque.
— “Fernando recuérdame ir al estilista, mis uñas están hechas mierda”
Vio alejarse al mesero y con ello regresó su atención al pecador que se encontraba de frente, enarcó una ceja ante su pregunta.
— “Entretenido, hice un concierto, me cogí a varios groupies, me puse DEMASIDO EBRIA… Y ya… Lo normal… ¿Y el tuyo?.”
Expresó con bastante
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— “¡Nah! Con las costillas estaré bien, tengo que cuidar lo buena que estoy.”
Comento dándole un pequeño guiño, para volver su atención al mesero.
— “Quiero una orden de costillas y un buen licor, uno muy fuerte. Que me vuele la cabeza enano, ya entiendes”
— “¿Bastardos?… Hmm creo que se a qué te refieres, a mi me ABRUMA cuando tengo que convivir con fanáticos odiosos”
El llamado que hizo anteriormente fue respondido, pues un imp con apariencia de ser el mesero del lugar se les acercó, preguntando por la orden de ambos.
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Verosika busco con la mirada al mozo, al visualizarle alzó su mano libre para llamar su atención al chasquear los dedos.
— “¿Por qué la cara de culo? Digo el lugar no es malo”
Una vez que se sentó en el gabinete, se dejó caer en este relajándose y cruzando las piernas.
Posó su mentón sobre su mano recargándose y le miró.
— “Posiblemente pida costillas, se me antojaron en cuanto lo mencionaste ¿y tu?”
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— “Hmm no…”
Su mano dirigió al escote de su vestido, para sacar su pequeña licorera de su escondite y darle un buen trago.
Porque ciertamente lo necesitaba.
— “ Digo no soy estúpida, no te daré mi alma únicamente por eso. Es más, ni siquiera sé si tengo una anciano.”
—Mmmph… Si asi es tu percepción, no sería un problema hacer un trato con la más grande estrella pop del infierno…
Exclamó mientras se acercaba a Verosika, la frente en alto y mirando abajo mientras le ofrecía la mano
—Tenemos un trato? Señorita Verosika
— “Audiencia, viejito, audiencia”
Una vez más su orgullo se dejó ver al alzar su rostro.
— “Mi música, siempre, siempre atrae gente que está dispuesta a escuchar mi talentosa voz”
—Mmmm...Con que en las pantallas...Bueno, con más razón nunca he sabido de tí...Esas... pantallas no suelen ser mi medio más recurrente...
Se levanta de su sillón y empieza a caminar cerca de ella
—Y dime... como crees que alguna de tus canciones debería estar en mi programa?
— “Ves… Ahí esta”
Indicó señalando y apresurando más su andar. Una vez que pudo se adentró y buscó un asiento.
— “No suelo visitará lugares de este estilo tan… Baratos. Pero la comida de aquí lo vale”
— “Hasta que dices algo coherente, gordito”
Pronunció la súcubo, mientras caminaba entre las calles.
—“Si no mal recuerdo por aquí hay un lugar cerca”
Dobló la esquina de la calle y justamente a unas cuadras se vio el letrero luminoso del lugar.
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Esas vacilaciones de loco del centro comenzaban a ser divertidas.
Verosika se levantó y acomodó su ajustado vestido, posteriormente bajo sus lentes y emprendió pasó.
Y si, el chasquido de sus dedos se dejó oír indicando que le siguiera.
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