Cada botella de agua donada proviene de un venezolano que no tiene agua en su casa.
Cada linterna es de un venezolano que padece apagones de 8 horas.
Cada bolsa de comida es de un venezolano que gana menos de un dolar al mes de salario mínim.
Cada medicina es de un venezolano que tiene que elegir si ese mes compra las pastillas o come.
Cada pieza de ropa es de un venezolano que, probablemente, lleva ya varios años sin estrenar.
Por eso es que jamás podrán rompernos como nación, como gentilicio:
Porque nuestra solidaridad es tan fuerte, está tan incrustada en nosotros, que no se detiene a ver la necesidad propia a la hora de atender la mayor necesidad del otro. Porque toda nuestra ayuda proviene de un pueblo al que no le sobra nada.
Somos un pueblo con muchas virtudes: nuestro sentido del humor, nuestra alegría, nuestra fuerza.
Pero quizá una de las mayores es nuestro sentido de comunidad. Para nosotros, la solidaridad no es un excedente: es nuestra norma. "Donde comen 4, comen 5" nunca fue para nosotros un cliché, sino una forma de vivir.
Saldremos de esta, juntos, unidos, y más fortalecidos. Como salimos de tantas otras en el pasado.
Si prestas atención a los patrones de tu vida, te darás cuenta de que todo siempre sale bien. Todo siempre te lleva a un destino mayor. Siempre creces y las cosas que crees que no puedes sobrevivir, de alguna manera divinamente las superas. Así es la vida. Siempre recuerda eso.
Que triste que no le vean lo malo a no tener películas en el Cine, ir a cine es de las mejores experiencias que tiene el mundo, te olvidas de la realidad y de tus problemas, por 2 horas, además de valorar todo el trabajo que hay detrás de ello, es simplemente mágico ✨.
“Cuando Nolan me dijo que quería que una hora en el planeta Miller fuera equivalente a siete años en la nave, mi reacción fue inmediata: eso es imposible, el planeta caería en el agujero negro. Pero él, como buen director con visión, respondió: haz los cálculos de verdad. Y tenía razón. Usé matemáticas, me sumergí en fórmulas complejas… y descubrí que, si el agujero negro gira casi al máximo permitido por la física, la relatividad sí permite una dilatación temporal tan extrema. Increíblemente, ese planeta podía existir. Al borde del colapso, pero posible. El cine pedía una locura… y la física, si se le exigía con rigor, la entregaba.”
“Y la famosa escena final no es sólo poesía visual. Cooper no flota mágicamente: está dentro de una estructura construida por una civilización superior, un tesseracto —una nave en forma de cubo de cuatro dimensiones espaciales— que viaja por dimensiones más allá de nuestro universo. Gracias a eso, logra volver a la Tierra sin romper las leyes físicas. Todo eso está detallado en mi libro. De hecho, fue un acuerdo con Nolan: el que quiera entender la película de verdad… va a tener que leerlo. Y esa fue mi manera de asegurarme que el cine, la ciencia y la curiosidad convivieran en una sola historia.”
Kip Thorne, astrofísico ganador del Nobel y asesor científico de Interstellar.