Seguí festejando triunfos de Belgrano porque hace dos décadas que te caés a pedazos y cada año que pasa sos más chico y ridículo, club microbio y recontra mil re garchado por todo el continente
Merecíamos una alegría y una victoria así. Jugando a lo grande y pisándoles la cabeza a los secanucas de turno. No tienen de donde agarrarse. Les tiramos la camiseta y la cancha encima. Inobjetable triunfo. Ojalá podamos coronarlo en Córdoba. Esta hinchada se merece ser campeón.