“Ya no vamos a llorar”, le dijo Ana Lucía a su padre, poco antes de que despegara su vuelo rumbo a Suiza, donde esperan tener un tratamiento completo para la leucemia que padece
Ya son muchas las mujeres víctimas de ataques con ácido.
No podemos parar la presión, no podemos dejar de difundir y de alzar la voz con lo que está pasando.
Queremos justicia, queremos ayuda, queremos la atención de las autoridades.